Médicos y profesionales del Ministerio de Salud de la Nación presentaron su renuncia en protesta por el desmantelamiento de áreas fundamentales como Vacunas, VIH, Tuberculosis y Lepra. En una carta abierta, denunciaron la reducción de equipos técnicos y advirtieron sobre los graves riesgos que esto implica para la salud pública.
«Presentamos nuestra renuncia con profundo pesar ante el desmantelamiento de nuestras áreas, el grave riesgo cierto e inminente que esto implica para la salud pública y el aumento de los costos a mediano y largo plazo que van a pagar de su bolsillo todos los contribuyentes», expresaron los profesionales en su comunicado.
La médica infectóloga Carolina Selent, en diálogo con Noticias Argentinas, señaló que la decisión responde a la falta de interés y conocimiento por parte del Gobierno Nacional sobre la importancia de estas áreas. Según detallaron los renunciantes, desde el inicio del año hubo una creciente incertidumbre sobre la continuidad de los equipos técnicos, lo que derivó en «recortes alarmantes».
En un contexto de brotes activos de sarampión y hepatitis A, denunciaron que el Gobierno redujo en un 40% el equipo de VIH y en un 30% el de Vacunas. Advirtieron que la prevención de estas enfermedades no solo evita contagios, sino que también salva vidas y reduce los costos del sistema de salud.
«Nuestra renuncia es un acto de ética médica, de responsabilidad cívica y profesional, y una advertencia urgente. La salud pública no es un gasto: es una inversión en la vida y el bienestar de toda la sociedad», afirmaron.
Por su parte, el ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, lamentó la situación y aseguró que se trata de «una verdadera tristeza e impotencia ver cómo el trabajo de décadas se está destruyendo en un puñado de meses». Además, advirtió sobre las dificultades que implicará reconstruir un sistema de salud que cumpla con sus responsabilidades y garantice la atención adecuada.