El gobernador Ricardo Quintela, mantuvo este martes un encuentro con autoridades de la Unión de Industrias Riojanas (UNIR) para analizar la situación del sector productivo provincial y regional, en un contexto que las cámaras empresarias califican como crítico para la industria del norte argentino.
Durante la reunión, el presidente de UNIR, Juan Carlos Serrano, expuso el diagnóstico compartido recientemente por los diez titulares de las uniones industriales del norte del país en un encuentro realizado en Tucumán. Según detalló, el escenario actual está marcado por pérdida de puestos de trabajo y cierre de empresas en distintos rubros. Como dato ilustrativo, señaló que solo el sector textil perdió 18 mil empleos en el norte argentino en los últimos dos años.
Frente a este panorama, el dirigente empresarial explicó que el sector impulsa la conformación de una mesa de trabajo regional junto a los gobernadores del norte para enfrentar la crisis. El objetivo es visibilizar la magnitud del problema y articular respuestas conjuntas entre las uniones industriales y los gobiernos provinciales. “Necesitamos diálogo entre todas las uniones industriales y con los gobiernos provinciales, porque esta situación no va a cambiar en el corto plazo”, sostuvo.
Serrano también confirmó que las entidades industriales del norte prevén reunirse próximamente con la Unión Industrial Argentina (UIA) para trasladar la problemática regional al ámbito nacional. “Algo tiene que cambiar, porque hoy no hay señales de mejora en el corto, mediano ni largo plazo”, afirmó.
En ese marco, destacó el acompañamiento del gobernador Quintela al sector productivo riojano y valoró su disposición al diálogo. Según indicó, el mandatario manifestó preocupación por la situación industrial y se comprometió a articular acciones con otros gobernadores para llevar el planteo ante el Gobierno nacional.
Tras el encuentro, el ministro de Trabajo, Empleo, Industria y Minería de la provincia, Federico Bazán, subrayó que el Ejecutivo provincial comparte el diagnóstico del sector y acompañará las medidas que se definan a nivel regional. Explicó que, ante la profundización de la crisis industrial -que en La Rioja se traduce en despidos y cierre de fábricas- las uniones industriales de diez provincias decidieron conformar un bloque regional denominado Unión Industrial del Norte.
Este espacio buscará declarar la emergencia industrial y coordinar estrategias con los gobernadores, además de reunirse con la UIA para fortalecer el reclamo conjunto. Bazán sostuvo que el panorama es “muy negativo”, caracterizado por la caída del consumo y un incremento de importaciones que, según su visión, afecta la competitividad de la producción local.
El ministro consideró que la situación provincial es “muy preocupante” y advirtió que las perspectivas continuarán siendo adversas si no se modifican las actuales políticas nacionales en materia industrial. “Más allá de las ideologías, la gente necesita trabajo, oportunidades y consumo”, expresó, al tiempo que remarcó que las decisiones centrales en política industrial dependen del Gobierno nacional.
