Patricia Bullrich formalizó su renuncia al Ministerio de Seguridad para asumir como senadora nacional por La Libertad Avanza a partir del 10 de diciembre. Lo hizo a través de una carta dirigida al presidente Javier Milei, donde repasó los ejes de su gestión y expresó su compromiso con las reformas impulsadas por el Ejecutivo. Su reemplazo quedará en manos de Alejandra Monteoliva, actual secretaria de Seguridad.
La salida de Bullrich llega tras las elecciones legislativas del 26 de octubre, en las que el oficialismo consolidó su mayoría en la Ciudad de Buenos Aires y consiguió resultados competitivos en varias provincias. Sin embargo, el movimiento no deja de sumar interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para sostener equipos estables en áreas clave, en un contexto donde la seguridad continúa siendo uno de los temas más sensibles para la población.
En su carta, difundida en la red social X, Bullrich anunció la efectivización de su renuncia para el 1° de diciembre de 2025. Recordó que su mandato había sido «cuidar a los argentinos, cuidar a quienes nos cuidan, enfrentar al crimen con decisión y recuperar el orden en las calles», una consigna que, según sus palabras, guio el accionar del ministerio durante los últimos dos años.

También agradeció el apoyo del Presidente y de su equipo, subrayando la importancia del área en un gabinete que, pese al discurso de orden y eficiencia, ha mostrado tensiones internas y rotaciones frecuentes. Bullrich, una figura que aportaba volumen político al oficialismo, se reubicará ahora en el Senado, donde prometió defender «instituciones fuertes, ley, orden y un país donde los argentinos de bien puedan progresar en libertad».
El pasaje al Congreso refuerza la presencia libertaria en la Cámara alta, aunque también deja al Ejecutivo sin una de sus dirigentes con mayor experiencia en gestión. Sus críticos señalan que la decisión refleja la estrategia del Gobierno de priorizar posiciones legislativas antes que la continuidad operativa en áreas sensibles. Sus defensores, en cambio, la interpretan como un movimiento natural para apuntalar la agenda oficialista en el Congreso.
Quién es Alejandra Monteoliva, la nueva ministra de Seguridad
La reemplazante inmediata de Bullrich será Alejandra Monteoliva, una funcionaria de perfil técnico con amplia trayectoria en gestión pública. Oriunda de Córdoba, es egresada de Relaciones Internacionales en la Universidad Católica de Córdoba y posee una maestría en Planificación y Administración del Desarrollo Regional de la Universidad de los Andes, en Colombia. En ese país ejerció como académica y directora de programas universitarios vinculados a la ciencia política y la gestión pública.
Monteoliva inició su recorrido en el ámbito securitario en 2012 como asesora del Ministerio de Seguridad de Córdoba y un año más tarde fue designada ministra durante la gobernación de José Manuel de la Sota. Desde entonces alternó cargos técnicos y de asesoría, especialmente vinculados al PRO, hasta incorporarse al equipo nacional de Seguridad de Bullrich en 2015 como directora de Gestión de Información Criminal.
En los últimos años desempeñó funciones en el municipio de Vicente López bajo la intendencia de Jorge Macri, y en 2023 pasó a ocupar el rol de secretaria de Seguridad a nivel nacional. Su ascenso al ministerio aparece como una apuesta a la continuidad técnica del área, aunque resta ver si contará con el respaldo político necesario en un gabinete que ha tendido a concentrar decisiones en pocos actores.
La propia Bullrich destacó sus capacidades y su «compromiso» con la doctrina oficial. Pero el desafío principal de la nueva ministra será demostrar si esa continuidad es suficiente para sostener resultados en un escenario donde la inseguridad sigue ocupando el centro de las preocupaciones públicas y donde el Gobierno, pese a su retórica de firmeza, aún enfrenta dificultades para transformar ese discurso en mejoras palpables.
