Mediante una carta interna, Carlos Casares anunció su dimisión del Ente Nacional Regulador del Gas. Se trata de la quinta partida de un funcionario de la administración de Javier Milei en las últimas 24 horas.
El Gobierno de Javier Milei atraviesa horas de fuerte inestabilidad interna. Este jueves se confirmó la quinta salida del Ejecutivo en menos de 24 horas con la renuncia de Carlos Casares a la titularidad del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), una baja que se suma a las dimisiones registradas en áreas clave del Estado.
En su carta de renuncia, Casares dejó una dura definición política: afirmó que el Gobierno lo considera “prescindible” en el proceso de conformación del nuevo Ente Regulador del Gas y la Electricidad (ENGRE), que comenzaría a funcionar en marzo.
Pese a haber manifestado su voluntad de continuar y de haberse presentado al concurso público para integrar el directorio, aseguró que nunca recibió respuesta oficial. “No cuento ya con vuestra confianza para continuar colaborando”, expresó al presentar su renuncia indeclinable.
La salida de Casares se suma a las del exsecretario de Transporte, Luis Pierrini; el titular de la Unidad de Información Financiera, Paul Starc; y a las renuncias de Gerardo Boschin y Leonardo Comperatore en Trenes Argentinos Operaciones e Infraestructura. En todos los casos, el Gobierno apeló a explicaciones genéricas como “motivos personales”, sin brindar mayores precisiones.
La seguidilla de renuncias expone las tensiones internas y la fragilidad del esquema de gestión libertario, especialmente en organismos estratégicos vinculados al control, la regulación y el transporte. Mientras Milei insiste en el ajuste y la reestructuración del Estado, los hechos muestran un Ejecutivo atravesado por desorden, improvisación y pérdida de cuadros técnicos, con impactos directos en áreas sensibles para el funcionamiento del país.
