La ciudad de La Rioja vivió este fin de semana la segunda edición del Carnaval Andino, organizado por la colectividad boliviana de la provincia y encabezado por su presidente, Eddy Quispe. La celebración reunió a más de 2.000 personas y convocó a comparsas de Capital y del interior provincial.
En diálogo con Radio La Torre, Quispe destacó el sentido identitario de la propuesta. “Cuando empezamos a emigrar a otros países, nuestra cultura no la queremos perder”, afirmó, al señalar que el Carnaval Andino apunta a mantener vivas las tradiciones del carnaval boliviano y a dialogar con expresiones regionales como la Chaya riojana.
El evento comenzó el sábado a las 17 con una concentración en el sector de Primero de Marzo y continuó con un desfile que recorrió distintas calles de la ciudad hasta llegar al 3 de Febrero. Según los organizadores, la convocatoria del domingo superó ampliamente las expectativas. “Nos hemos juntado más de 2.000 o 1.000 personas, éramos muchísimos”, expresó Quispe, quien valoró la repercusión como “bastante muy buena”.
Participaron alrededor de 18 comparsas, entre agrupaciones de Capital y delegaciones del interior como Aimogasta, Nonogasta y Vichigasta. También se sumaron representaciones de danzas tradicionales y grupos de caporales. Durante la jornada se realizó la coronación de las reinas del Carnaval Andino 2026 y se entregaron reconocimientos a comparsas destacadas, entre ellas Luz de Esperanza (Aimogasta), Noxichas (Capital), Sonco y Maita, además de agrupaciones visitantes.
La actividad contó con el acompañamiento de autoridades provinciales y municipales, así como con el respaldo de la Policía, Tránsito y áreas de Espectáculos Públicos. Quispe agradeció especialmente la presencia del ministro Ariel Puy Soria durante la celebración.
El presidente de la colectividad subrayó que el Carnaval Andino no solo representa a Bolivia, sino que forma parte de una tradición compartida por regiones del norte argentino como Jujuy y Salta, y que mantiene lazos culturales con países como Perú y Ecuador.
