La ciudad de Mar del Plata registró su peor temporada turística desde la pandemia, según datos oficiales difundidos por la Municipalidad de General Pueyrredón. Durante el verano arribaron más de 3,1 millones de visitantes, lo que representa 122.750 turistas menos que en la temporada 2024-2025 y alrededor de 310 mil menos que en 2024.
Las cifras fueron publicadas por el Ente Municipal de Turismo y Cultura de Mar del Plata y confirman los análisis previos realizados por el gobierno provincial y por el sector privado, que ya advertían una fuerte caída en la actividad turística.
De acuerdo con el informe oficial, entre el 1 de diciembre y el 28 de febrero la ocupación global en la ciudad se ubicó en torno al 50,7 por ciento, con picos superiores al 80 por ciento únicamente durante el feriado de carnaval. El balance corresponde a la primera temporada bajo la gestión del intendente interino Agustín Neme, quien asumió el cargo tras la salida de Guillermo Montenegro hacia el Senado.
Los datos municipales coinciden con los relevamientos realizados por el gobierno de la provincia de Buenos Aires. El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, había señalado días atrás que durante la temporada hubo más de 420 mil turistas menos que el año anterior en toda la provincia y cerca de 1,2 millones menos en comparación con 2023.
La subsecretaria de Turismo provincial, Soledad Martínez, sostuvo que la temporada fue muy negativa no sólo por la disminución en la cantidad de visitantes, sino también por la caída del consumo, que según datos del Banco Provincia se redujo cerca de un 40 por ciento.
Desde la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Mar del Plata confirmaron que el sector atraviesa dos temporadas consecutivas con niveles de ocupación por debajo de las expectativas, lo que combinado con la caída de actividad durante el resto del año vuelve “inviable” la actividad para muchos establecimientos.
El informe municipal también muestra cambios en los hábitos de los visitantes. El 41,3 por ciento de los turistas se alojó en viviendas propias o prestadas, cerca del 33 por ciento alquiló propiedades y sólo el 25,9 por ciento eligió hospedarse en hoteles. Además, el 97 por ciento organizó el viaje por cuenta propia sin contratar paquetes turísticos y más del 76 por ciento no alquiló carpas ni sombrillas en los balnearios.
En el sector hotelero se registró una fuerte caída en las categorías de 1, 2 y 3 estrellas, así como en hostels y hoteles gremiales. En contraste, los únicos establecimientos que mostraron crecimiento fueron los hoteles de 4 estrellas, vinculados al turismo de mayor poder adquisitivo.
Ante este escenario, el gobierno provincial encabezado por Axel Kicillof comenzó a implementar programas de incentivo al turismo interno. Entre ellos se destacan líneas de financiamiento del Banco Provincia para alquileres turísticos y descuentos mediante la aplicación Cuenta DNI.
Además, la provincia lanzó el Programa de Calidad Turística Bonaerense, una iniciativa destinada a organizaciones públicas y privadas del sector, como balnearios, termas y hospedajes. El objetivo es otorgar certificaciones de calidad y mejorar los estándares de servicios turísticos mediante capacitaciones y evaluaciones técnicas.
