La Confederación Argentina de Básquetbol (CAB) oficializó los aranceles y requisitos para disputar la Liga Federal de Básquet 2026, y la cifra que más impacto generó en el ambiente deportivo del interior del país es la inscripción obligatoria de $4.000.000 por club para poder participar en la competencia. Ese monto representa cerca de un 60% de incremento respecto a la temporada anterior, donde el arancel había sido de $2.500.000.
Más allá de ese pago inicial, a la hora de planificar la temporada, los clubes deben tener en cuenta otros gastos logísticos y operativos que elevan considerablemente el presupuesto: sueldos de jugadores y cuerpo técnico, alojamiento para quienes no son de la ciudad sede, viáticos, comidas, viajes interprovinciales y la adquisición de indumentaria oficial. Estos rubros no solo ponen a prueba la gestión deportiva, sino también la sostenibilidad financiera de instituciones que representan al básquet del interior argentino.
La situación económica se complica aún más si se analizan otros costos administrativos asociados: además del pago de aranceles para jugadores mayores, que también tuvo un aumento considerable en comparación con temporadas previas, las instituciones deben cumplir con requisitos que van más allá de lo deportivo. Todos los clubes tienen la obligación de contar con categorías formativas registradas y equipos de minibásquet, además de cumplir con criterios de infraestructura y comunicación que la CAB exige para garantizar la profesionalidad del certamen.
Desde el entorno de varias instituciones regionales —incluidos clubes del NEA, Cuyo y el NOA— se escucha el mismo reclamo: la Liga Federal, si bien es un sueño competitivo, requiere un esfuerzo económico que muchos ven insostenible sin un fuerte acompañamiento de sponsors, municipios y federaciones provinciales.
Por La Rioja, los equipos Chamical Basket y Banco Rioja lograron su clasificación y serán los encargados de representar a la provincia en el certamen nacional. Ambos clubes deberán afrontar este enorme desafío no solo en lo competitivo, sino también en lo económico, gestionando recursos para sostener la participación durante toda la temporada.
La pregunta que vuelve a instalarse: ¿El modelo de Liga Federal es sostenible para los clubes del interior, cuya economía se sostiene principalmente en socios, sponsors locales y apoyo gubernamental? En contextos en donde al Gobierno Provincial se le hace muy difícil apoyar estas iniciativas tan importantes para el deporte local debido al enorme ajuste que el Gobierno Nacional ejerció sobre La Rioja.
La Liga Federal continúa consolidándose como la tercera categoría del básquet nacional, detrás de la Liga Nacional y la Liga Argentina. Su formato desafía a los clubes a competir en una estructura regionalizada que, si bien busca reducir distancias y costos, obliga a movilizarse por varias provincias durante la temporada.
El torneo, que suele iniciar entre fines de febrero y principios de marzo, mantiene su lógica de distribución en regiones para mitigar parte de los gastos vinculados a traslados, pero para muchos equipos del interior esa reducción no es suficiente frente a los números globales que se manejan.
La temporada 2026 se presenta como un escenario desafiante y, al mismo tiempo, como una oportunidad para que clubes como Chamical Basket y Banco Rioja marquen presencia y levanten la bandera del básquet del interior argentino. Queda por verse si el modelo actual de la Liga Federal podrá adaptarse a las necesidades reales de quienes, año a año, apuestan por el crecimiento de este deporte en cada rincón del país.
