La imagen internacional del presidente Javier Milei volvió a ser objeto de burla en la televisión estadounidense. Esta vez, el histórico programa humorístico Saturday Night Live (SNL), emitido por la cadena NBC, lo incluyó nuevamente en uno de sus sketches, donde fue retratado como un aliado acrítico y subordinado del expresidente Donald Trump, con fuertes alusiones al vínculo financiero entre ambos países.
La parodia se desarrolló en una supuesta ceremonia de premios organizada en la Casa Blanca, los llamados «Trump Awards». Allí, el personaje de Milei apareció como un invitado casi decorativo, caracterizado como un seguidor incondicional del líder republicano. El encargado de interpretarlo fue el comediante Marcello Hernández, quien exageró rasgos físicos y gestuales: patillas marcadas, banda presidencial y un acento porteño forzado, en una caricatura que reforzó el estereotipo de un mandatario más cercano al fanatismo que a la diplomacia.
El eje central del sketch fue la relación económica entre Estados Unidos y la Argentina durante la gestión libertaria. Alternando inglés y español, el falso Milei presentó a Trump como un «líder, visionario y el tipo que acaba de tirarme 20 mil millones de dólares», una referencia directa al desembolso extraordinario otorgado por el Tesoro estadounidense en octubre de 2025, que el Gobierno argentino debió devolver a comienzos de este año.
«Todo esto describe a mi mejor amigo y el dueño de mi cuerpo ideal, Donald Trump», remató el personaje, antes de recibir, otra vez, un cheque por la misma suma, profundizando la ironía sobre la dependencia financiera y política del gobierno argentino.
El sketch avanzó con elogios desmedidos y situaciones absurdas que reforzaron el tono de burla. Al anunciar el premio a «Mejor película extranjera», el sobre apareció vacío, pero el personaje aseguró que Trump había dejado «otro cheque por 10 mil millones de dólares». La escena culminó con la aparición del actor que encarna a Trump, quien le arrebató el premio y lo despidió sin contemplaciones, cerrando el gag con una imagen de sumisión explícita.
No se trata de un hecho aislado. Milei ya había sido blanco del humor político de SNL en emisiones anteriores, donde el conductor Colin Jost llegó a compararlo con el personaje de Austin Powers. La repetición de estas apariciones confirma que el presidente argentino se ha convertido en una figura recurrente de la sátira política estadounidense, no por su liderazgo regional, sino por el carácter extravagante de su figura y su alineamiento sin matices con la derecha norteamericana.
