Con un aumento interanual del 9% en la demanda eléctrica, La Rioja se posicionó como la quinta provincia con mayor consumo energético de Argentina, superando la media nacional del 8,5%, según un informe de la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (FUNDELEC). Este incremento refleja tanto el consumo residencial como el crecimiento del sector industrial, en una provincia que, junto con Catamarca, concentra el 30% de la industria textil del país.
El informe también destacó que 19 provincias experimentaron un crecimiento en la demanda de energía, siendo Santiago del Estero (16%), Tucumán (15%), Chaco (11%) y Santa Cruz (10%) las de mayor incremento. En contraste, Entre Ríos y Jujuy fueron las únicas jurisdicciones que registraron una disminución del 4% en su consumo.
La Rioja, la provincia con la tarifa más baja del país
Uno de los factores clave detrás del alto consumo en La Rioja es el subsidio energético provincial, impulsado por el gobernador Ricardo Quintela, que ubica a la provincia con las tarifas eléctricas más bajas del país. Según un reporte del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA -CONICET, esta estrategia permitió amortiguar los tarifazos impuestos por el Gobierno nacional, que liberalizó los valores del servicio eléctrico y provocó un fuerte impacto en los hogares y comercios de varias regiones.
El informe del IIEP comparó las facturas promedio de 265 kWh/mes en distintos puntos del país y reveló que:
– En La Rioja, un hogar de altos ingresos (N1) paga 30.743 pesos, mientras que en el promedio nacional la tarifa asciende a 56.622 pesos.
– Un hogar de ingresos medios (N3) abona 4.347 pesos en la provincia, frente a los 38.969 pesos del promedio nacional.
– En el caso de los hogares de ingresos bajos (N2), las familias riojanas cubren un costo mensual de 4.070 pesos, mientras que en otras provincias este valor alcanza 32.116 pesos.
Esta política provincial busca garantizar el acceso a la energía para las familias riojanas y fomentar el desarrollo industrial, en un contexto en el que muchas provincias enfrentan dificultades económicas por los aumentos en los servicios básicos.
Mientras el Gobierno de Javier Milei avanza con la eliminación de subsidios y la liberación de tarifas, La Rioja sostiene una política de protección energética que ya había sido implementada en momentos críticos como la pandemia. Esta decisión del gobierno riojano no solo alivia el bolsillo de los ciudadanos, sino que también permite mantener la competitividad de las industrias locales y el crecimiento del consumo interno.