Con la puesta en marcha de los Juzgados de Familia N° 1, 2 y 4, el Gobierno provincial impulsa una transformación estructural del sistema judicial, orientada a garantizar respuestas más rápidas, especializadas e integrales para niñas, niños, adolescentes y familias.
En la mañana de este martes 31 de marzo, el gobernador Ricardo Quintela encabezó la puesta en funcionamiento de los Juzgados de Familia N° 1, 2 y 4, que integran y reabsorben la competencia del histórico Juzgado de Menores. Esta reforma consolida un modelo más eficiente, especializado y acorde con las demandas actuales de la sociedad riojana.

Durante el acto, el mandatario destacó que “tenemos una justicia mucho más ágil, más dinámica y más humana: en contacto con las personas, no con los papeles; y con decisiones lo más rápidas posible. A veces justas, otras injustas —porque somos humanos y nos equivocamos—. La mejor vara para medir ese sentido común, más allá de la rigidez de las leyes, es precisamente la realidad concreta. Y eso es muy importante cuando se administra justicia: ser justo muchas veces no se ajusta a los papeles, sino a las realidades vividas”.
Asimismo, Quintela subrayó la importancia de federalizar este modelo en toda la provincia: “Contamos con tres juzgados que aún nos faltan para lograr un juzgado de familia en toda la provincia, garantizando así que todos los ciudadanos accedan a la justicia en condiciones lo más iguales posibles”.
En otro tramo de su discurso, el Gobernador hizo referencia al contexto nacional y a la necesidad de sostener los servicios esenciales: “En estos tiempos difíciles que vivimos los argentinos y argentinas, cuando más fuertes tenemos que estar, más unidos como riojanos y argentinos, a los efectos de garantizar mínimamente que nuestro país no se desborde”.
“Este es un modelo que ataca no solamente a los servicios esenciales, salud y educación; la administración de justicia también se ve afectada, porque la depreciación de los servicios genera deficiencias en su prestación”, expresó. En ese sentido, agregó que “estamos siendo imposibilitados en términos materiales de poder garantizar los servicios de la manera más adecuada posible”, e instó a “tomar conciencia de la situación para construir un camino que garantice soberanía alimentaria, educativa, sanitaria y una justa administración de justicia”.
Finalmente, afirmó: “A pesar de las dificultades no vamos a dejar nuestras condiciones. Tenemos la obligación de que nuestro pueblo sea respetado y lograr una redistribución equitativa de los recursos que se producen con el esfuerzo de todas las argentinas y argentinos”.
- Una política de fondo
Por su parte, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Claudio Saúl, señaló que “nos convoca hoy un acto de profundo significado institucional y político: la puesta en funcionamiento del fuero de la Familia, Niñas, niños y adolescentes de la provincia de La Rioja. No estamos frente a una modificación más de la estructura judicial, sino ante una decisión estratégica del Estado que reconoce una realidad social concreta y actúa en consecuencia con responsabilidad y compromiso”.
En ese marco, remarcó que “la creación de este fuero constituye una decisión política de fondo, que implica reconocer que la familia requiere un abordaje específico, con herramientas propias, operadores capacitados y una lógica distinta a la de otros conflictos judiciales”. Asimismo, destacó el cambio de paradigma al reconocer a niñas, niños y adolescentes como sujetos de derecho.
“Este fuero está llamado a brindar respuestas integrales que no solamente resuelvan conflictos, sino que contribuyan a recomponer vínculos, prevenir situaciones de tensión y fortalecer el tejido social”, sostuvo. Además, adelantó que durante este año se avanzará en la implementación del fuero de familia en el interior provincial.
- Un paso trascendental
En tanto, la jueza del Superior Tribunal de Justicia, Karina Becerra, afirmó: “Hoy damos un paso trascendental con la puesta en marcha de los juzgados de familia creados por la Ley 10.612. Esto se inició con la decisión política del Ejecutivo de enviar un conjunto de leyes a la Cámara de Diputados con el objetivo de modernizar la justicia”.
“Esta no es solo una reforma organizativa, es una decisión institucional que coloca a la persona en el centro. La justicia de familia no trabaja con expedientes, trabaja con realidades sensibles, con personas en situación de vulnerabilidad, con vínculos y situaciones urgentes que no pueden esperar”, expresó.
Becerra destacó que “estos juzgados nacen con una visión clara: garantizar que las respuestas lleguen a tiempo”, y subrayó que su implementación se realizó “a costo cero, con equipos conformados a partir de la propia estructura del Poder Judicial, sin generar nuevos nombramientos”.
Asimismo, indicó que “la calidad de la justicia no se construye solo con normas, sino con las personas que la ejercen diariamente”, y remarcó la necesidad de articular con áreas sociales, de niñez y salud para lograr un abordaje integral.
“Hoy se reafirma el compromiso de acercar la justicia a la gente: hacerla accesible, presente y solidaria. La familia es el primer espacio donde se aprende la justicia, y la justicia debe ser el lugar donde la familia encuentra protección, dignidad y esperanza”, concluyó.
