La provincia de La Rioja logró cubrir en 2025 el 74,95% de su demanda eléctrica con energías renovables, según datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) citados por el medio InfoEnergía. El hito posiciona al distrito como líder en la transición energética en Argentina, muy por encima del promedio nacional, que se ubicó en el 40,21%, y resulta relevante por su impacto en la diversificación de la matriz energética y la reducción de emisiones.
El desempeño de La Rioja refleja un proceso sostenido de desarrollo de fuentes limpias, principalmente a partir de proyectos de energía eólica y solar, que han permitido consolidar una estructura energética con menor dependencia de combustibles fósiles. Durante 2025, la demanda total provincial alcanzó los 1.639,01 GWh, mientras que la generación renovable llegó a 1.228,5 GWh, lo que explica el alto nivel de cobertura alcanzado.
De acuerdo con el informe difundido por InfoEnergía, la expansión de las energías limpias en la provincia se apoya en un crecimiento equilibrado de ambas tecnologías. La energía eólica representó el 60,2% del total generado, con 739,1 GWh, mientras que la energía solar aportó el 39,8%, equivalente a 489,4 GWh.
Un modelo que supera la media nacional
El caso de La Rioja se destaca dentro de un contexto nacional en el que las energías renovables continúan expandiéndose, aunque a un ritmo más moderado. Según datos del sector, en 2025 la generación renovable en Argentina alcanzó los 56.799 GWh, cubriendo más de cuatro de cada diez megavatios hora consumidos.
En este escenario, la provincia no solo supera ampliamente ese promedio, sino que también se consolida como un ejemplo de aprovechamiento de recursos naturales y planificación energética. La disponibilidad de condiciones climáticas favorables, especialmente en materia de radiación solar y régimen de vientos, ha sido clave para el desarrollo de estos proyectos.
Además, el crecimiento de la generación renovable en La Rioja permitió reducir la participación de fuentes térmicas basadas en combustibles líquidos, lo que se traduce en beneficios tanto ambientales como económicos. Este desplazamiento contribuye a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y a reducir costos asociados a la importación de combustibles.
El rol de los actores del sector
Uno de los protagonistas centrales en este proceso es Parque Arauco, empresa con participación estatal que ha impulsado gran parte de los proyectos eólicos y solares en la provincia. Su desarrollo ha sido determinante para alcanzar los niveles actuales de generación y consolidar una infraestructura energética orientada a fuentes limpias.
El crecimiento del sector también se vincula con la expansión de la industria a nivel nacional. Según la Cámara de Generadores y Cadena de Valor de la Industria Renovable, las empresas del sector explican el 68,8% de la generación eólica y solar del país, lo que refleja el dinamismo y la creciente participación privada en el desarrollo energético.
Este entramado de actores públicos y privados ha permitido avanzar en una transformación estructural de la matriz energética, con impactos que trascienden el ámbito provincial.
Impacto económico y perspectivas
El avance de las energías renovables en La Rioja se inscribe en un proceso más amplio de transformación del sistema energético argentino. Durante 2025, este cambio fue uno de los factores que contribuyó al récord de superávit comercial energético, al reducir la necesidad de importar combustibles y mejorar la balanza del sector.
En el plano local, la consolidación de una matriz limpia abre nuevas oportunidades para el desarrollo económico, la generación de empleo y la atracción de inversiones. Además, posiciona a la provincia como un actor estratégico dentro del mapa energético nacional.
Sin embargo, el desafío hacia adelante será sostener este crecimiento y ampliar la capacidad instalada, en un contexto donde la demanda energética continúa en aumento. La integración de nuevas tecnologías, la mejora de la infraestructura de transporte eléctrico y la estabilidad de las políticas públicas serán factores determinantes para consolidar esta tendencia.
Con estos resultados, La Rioja se posiciona como uno de los casos más avanzados de transición energética en el país. Su experiencia muestra el potencial de las energías renovables para transformar la matriz energética, reducir el impacto ambiental y generar nuevas oportunidades de desarrollo en el largo plazo.
Con información de Agroempresario
