La Rioja comenzó el 2026 con el boleto de colectivo urbano más bajo de la Argentina, en un contexto marcado por el retiro de los subsidios nacionales al transporte en el interior del país y el sostenimiento del servicio a partir de un fuerte esfuerzo financiero del Gobierno provincial que encabeza Ricardo Quintela.
El reciente aumento aplicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires elevó el boleto mínimo a $620 para recorridos de hasta tres kilómetros, mientras que en el Gran Buenos Aires la tarifa subió a $685. Como resultado, el boleto único de $600 que cobra el sistema Riojabus quedó como el más económico a nivel nacional.
La diferencia no es menor si se tiene en cuenta que CABA y el Área Metropolitana de Buenos Aires continúan siendo los únicos distritos donde el Gobierno nacional de Javier Milei mantiene subsidios al transporte público. En contraste, La Rioja no recibe ningún aporte de fondos nacionales para sostener el sistema urbano, que funciona exclusivamente con recursos provinciales.
Según datos de la Secretaría de Transporte de la Provincia, sin el esquema de subsidios que sostiene el Ejecutivo riojano, el boleto urbano debería ubicarse entre $2.300 y $2.500, un valor completamente inaccesible para miles de usuarios. Actualmente, el Gobierno provincial destina alrededor de $1.000 millones mensuales para garantizar el funcionamiento del transporte público en todo el territorio riojano.
Desde la administración de Quintela remarcan que la política de subsidios busca proteger el bolsillo de los trabajadores, estudiantes y jubilados, en un escenario nacional de fuerte ajuste, caída del salario real y aumento generalizado del costo de vida. La decisión contrasta con la postura del Gobierno nacional, que priorizó la reducción del gasto público sin contemplar el impacto en las economías regionales.
No obstante, el sistema de transporte urbano atraviesa dificultades. El servicio de Riojabus presenta limitaciones en la calidad de las unidades y en las frecuencias, especialmente durante los meses de verano, una situación que las autoridades provinciales reconocen y atribuyen al contexto económico y a la falta de acompañamiento nacional.
Desde el propio Gobierno riojano adelantaron que en las próximas semanas podría producirse una actualización del valor del boleto, aunque aclararon que cualquier modificación buscará preservar el equilibrio entre la sustentabilidad del sistema y la capacidad de pago de los usuarios. Dependiendo del monto del ajuste, La Rioja podría dejar de tener el boleto más barato del país, aunque seguirá ubicándose por debajo de los valores de los grandes centros urbanos.
El informe se basa en datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), información de medios porteños y cifras oficiales del Gobierno de La Rioja, correspondientes a enero de 2026.
