En un nuevo avance de la investigación que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) se presentaron este viernes en el edificio de la TV Pública con un oficio judicial.
El procedimiento, ordenado por el juez federal Ariel Lijo, tuvo como objetivo recolectar documentación vinculada a las contrataciones de una productora perteneciente al periodista Marcelo Grandío, señalado como cercano al funcionario.
La causa busca determinar si existieron posibles delitos de dádivas o negociaciones incompatibles con la función pública.
El vuelo a Punta del Este fue realizado con un avión Honda Jet, matrícula LVHWA, contratado al operador Alpha Centauri y, según estiman en el ámbito aerocomercial, el costo de cada tramo, con capacidad para cinco pasajeros y dos tripulantes, es de 10.000 dólares para ida y vuelta.
El eje de la investigación se originó a partir de un viaje privado a Punta del Este que Adorni compartió con Grandío. Según la hipótesis de la fiscalía, a la que accedió la agencia Noticias Argentinas, se intenta establecer si el pago de ese vuelo pudo haber funcionado como contraprestación por los contratos que el periodista mantiene con la emisora estatal.
Fuentes judiciales indicaron que el requerimiento no se limitó a los montos de los contratos, sino que también abarcó los mecanismos de control laboral. En ese sentido, la Justicia solicitó registros de ingresos y egresos, así como la justificación de inasistencias, con el fin de verificar si el vínculo cumplía con las normativas vigentes o si existían irregularidades en la relación contractual.
De acuerdo a Grandio, el viaje fue pagado por el jefe de Gabinete, aunque él realizó la compra. «Lo pagó con plata del Estado. Me lo pagó a mí y yo le pagué a la compañía», aseguró. Luego en la conferencia del miércoles, Adorni insistió en que fue él el que pagó el viaje. «Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué», lanzó. Sin embargo, ninguna de las facturas está a su nombre.
