Los incendios forestales en Chubut siguen avanzando sin dar respiro y obligaron a evacuar a varias familias ante el riesgo que representan las llamas, especialmente en la zona de Villa Lago Rivadavia. Durante la noche del miércoles se reactivaron focos en el Parque Nacional Los Alerces, en un contexto climático adverso que complica las tareas de contención.
Según informaron medios locales, el fuego se originó dentro del parque nacional y se propagó rápidamente impulsado por el viento, las altas temperaturas y la baja humedad. La situación obligó a desplegar evacuaciones preventivas, principalmente en sectores cercanos a la Portada Norte y en zonas elevadas. Varias de las personas desplazadas fueron alojadas en la Escuela N.º 103.
«El incendio se descontroló y cruzó la laguna Froilán, avanzando hacia las zonas de Villarino, La Momia y en dirección a Cholila», detalló el portal Vivo Informado, que describió un escenario de extrema tensión entre los vecinos.
Ignacio Cabello, subdirector de la Agencia Federal de Emergencias del Ministerio de Seguridad, confirmó que las evacuaciones comenzaron el miércoles por la noche. «Ayer se hizo la evacuación preventiva de Villa Lago Rivadavia. Estuvimos trabajando con nuestras brigadas durante la noche», explicó en diálogo con FM Chubut.
El funcionario señaló que el operativo continúa sin interrupciones, con relevos permanentes de personal. «Se sigue trabajando hoy, hubo tareas durante toda la noche y se realizan cambios de equipos. La prioridad es proteger a la gente, a las viviendas y al territorio», indicó.
Las condiciones meteorológicas siguen siendo un factor determinante. Cabello explicó que las lluvias registradas hasta el momento fueron escasas y que las temperaturas, si bien bajaron levemente, continúan siendo elevadas. «Esperamos que hacia el mediodía o la tarde pueda caer un poco más de lluvia, algo más intensa, para darnos margen de trabajo», sostuvo.
El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó lluvias aisladas para localidades cercanas como El Hoyo, Esquel y Paso Futaleufú, aunque sin garantías de que sean suficientes para frenar el avance del fuego.
Mientras tanto, el incendio mantiene en vilo a comunidades enteras de la cordillera chubutense y vuelve a exponer la fragilidad del territorio frente a eventos extremos que, año tras año, se repiten con mayor intensidad y dejan a poblaciones enteras dependiendo de condiciones climáticas cada vez más imprevisibles.

