La Provincia advierte que la demanda de asistencia social se multiplicó en los últimos meses y apunta al impacto de la crisis económica nacional y la falta de acompañamiento del Estado nacional para sostener programas
En un contexto económico adverso, el ministro de Desarrollo, Igualdad e Integración Social de la provincia, Alfredo Menem, advirtió que La Rioja enfrenta un fuerte incremento en la demanda de asistencia social, impulsado por la crisis económica nacional y la caída de programas impulsados por el Estado nacional.
Según detalló, la demanda de ayuda se multiplicó entre cuatro y seis veces en los últimos meses, reflejando el deterioro del poder adquisitivo y el impacto directo en las familias. “Hoy no hay recursos ni políticas nacionales que generen un alivio para las provincias”, sostuvo el funcionario, al tiempo que remarcó que el aumento de precios en alimentos, transporte y servicios empuja a más personas a recurrir al Estado.
Menem también señaló que miles de riojanos quedaron sin ingresos tras la discontinuidad de programas nacionales, lo que incrementó la presión sobre el sistema de asistencia provincial. En ese marco, destacó que la Provincia sostiene la contención social con recursos propios, pese a las limitaciones presupuestarias.
Solo en la Capital se entregan entre 300 y 400 módulos alimentarios por día, mientras que en el interior la demanda también crece, con pedidos constantes de municipios e instituciones.
Ante este escenario, el área reorientó su funcionamiento y dejó en segundo plano programas de desarrollo productivo, empleo y emprendedurismo para priorizar la asistencia directa. “Hoy todos los fondos están destinados a la emergencia”, afirmó.
En cuanto al programa PAR Riojano Escuelas, confirmó que se mantiene activo en 285 establecimientos con financiamiento provincial, alcanzando a más de 12.000 estudiantes, aunque advirtió que aún no llegan los fondos nacionales comprometidos.
