Mientras la gestión se estanca, el oficialismo prioriza la formación de cuadros propios y posterga su congreso nacional para después de la Copa del Mundo, evidenciando una desconexión total con la urgencia social.
Mientras el país atraviesa una situación económica asfixiante, la cúpula de La Libertad Avanza parece tener sus prioridades en un lugar muy distinto a las necesidades de la gente. El partido de Gobierno Nacional ha decidido postergar su congreso nacional para después del Mundial 2026, una maniobra que no solo expone la falta de una estructura institucional sólida, sino también un alarmante desinterés por la gestión pública inmediata a favor de los tiempos electorales.
Bajo la batuta de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el oficialismo busca replicar el despliegue de recursos realizado anteriormente en Mar del Plata. El objetivo de estas reuniones no es discutir soluciones a la crisis, sino consolidar un aparato de «cuadros técnicos» y militantes destinados a ocupar puestos clave en el Estado, asegurando así la permanencia de su propia estructura en el poder bajo una lógica de construcción de casta propia.
Como antesala a este congreso, los referentes del partido político de Javier Milei desembarcarán el próximo 25 de abril en la ciudad de Suipacha. Allí planean lanzar una escuela de formación política provincial, una iniciativa que, bajo el disfraz de «capacitación técnica», busca en realidad blindar ideológicamente a su militancia bonaerense ante el creciente descontento social por las políticas de ajuste que golpean a la provincia.
Es llamativo que, en lugar de enfocarse en las reformas legislativas que el país demanda con urgencia, los máximos referentes del Gobierno dediquen su energía a paneles de «liderazgo y negociación». Esta estrategia de construcción de poder territorial deja en evidencia que la prioridad absoluta es la supervivencia política de su círculo íntimo, utilizando el tiempo de la gestión para adoctrinar a legisladores y concejales en técnicas de retención de poder.
Finalmente, esta desconexión con la realidad se agrava al ver que el cronograma oficial se ajusta a eventos deportivos internacionales, mientras los sectores más vulnerables esperan medidas que aporten a su bienestar que no llegan desde que este Gobierno asumió. Javier Milei parece estar más preocupada por armar su propio «ejército» de cuadros políticos que por gobernar para todos los argentinos.
