La sesión responde a una necesidad formal del oficialismo: dar ingreso a los pliegos que el Gobierno remitió en las últimas semanas. Sin embargo, el recinto también se convertirá en una vidriera política. La oposición anticipa que aprovechará el debate para cuestionar al oficialismo por la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la difusión de nuevos detalles de la causa judicial en su contra.
No es la primera vez que esto ocurre. Ya en la sesión del pasado 18 de marzo se registraron cruces por este tema, aunque desde La Libertad Avanza sostienen que no tienen otro mecanismo reglamentario para habilitar el tratamiento de los pliegos judiciales.
En paralelo, el Senado avanzará con una serie de designaciones importantes. Entre ellas, se destaca el tratamiento del pliego de la ex senadora neuquina Lucila Crexell como embajadora plenipotenciaria ante Canadá. Su nominación cuenta con el respaldo del oficialismo y aliados, pero enfrenta el rechazo del bloque justicialista, que denuncia que el cargo habría sido ofrecido como contraprestación por su apoyo a la Ley Bases.
También se debatirán los ascensos de cerca de 150 militares, incluyendo la cúpula de las Fuerzas Armadas. El Gobierno propuso promover al vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare como jefe del Estado Mayor Conjunto; al vicealmirante Juan Romay como titular de la Armada; y al general de división Oscar Zarich como jefe del Estado Mayor del Ejército.
En cambio, quedará fuera de la sesión el ascenso del subjefe de la Fuerza Aérea, Marcelo Monetto, pese a contar con dictamen de comisión. La decisión responde a la falta de votos para su aprobación, tras una impugnación vinculada a un presunto encubrimiento en una denuncia por abuso sexual.
Todos los temas incluidos en el temario ya fueron analizados y dictaminados por la comisión de Acuerdos del Senado, presidida por el oficialista Juan Carlos Pagotto, que tuvo un rol clave en la organización de los expedientes que llegarán al recinto.
Finalmente, el cuerpo buscará aprobar la designación de Eduardo Montamat como presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia, acompañado por Lucas Trevisani Vespa y Marcelo D’Amore como vocales.