El gobierno de Javier Milei lanzó la licitación para privatizar la empresa estatal Intercargo, encargada de los servicios de rampa y asistencia en tierra en los aeropuertos del país.
Todo es parte de la estrategia oficial para reducir la participación del Estado en sectores considerados no estratégicos y promover la apertura a capitales privados. En este caso, la privatización contempla la venta del 100% de las acciones de la compañía a través de un proceso de licitación nacional e internacional.
Intercargo opera actualmente en más de una decena de aeropuertos argentinos, brindando servicios clave como la asistencia a aeronaves, manejo de equipaje y atención en pista. Su privatización fue habilitada por la Ley Bases, aprobada en 2024, que incluyó a la empresa dentro del listado de compañías estatales sujetas a venta.
El proceso había atravesado demoras y cambios en los últimos meses, pero finalmente el Ejecutivo decidió avanzar con la convocatoria a oferentes. Según fuentes oficiales, la licitación definirá al nuevo operador en función de la mejor propuesta económica y el cumplimiento de los requisitos técnicos establecidos.
La iniciativa forma parte de un programa más amplio que incluye la desregulación del mercado aerocomercial, donde ya se eliminaron restricciones para el ingreso de nuevas empresas y se avanzó en una política de “cielos abiertos”. En ese marco, también se puso fin al monopolio que Intercargo mantenía en los servicios de rampa.
