El diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro, expresó este lunes su «apoyo incondicional» a Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia interina de Venezuela tras la captura del mandatario en una operación militar de Estados Unidos.
Durante la sesión de instalación de la nueva Asamblea Nacional, en la que el chavismo conserva una amplia mayoría, Maduro Guerra sostuvo que «más temprano que tarde» su padre y la primera dama, Cilia Flores, regresarán al país. «La patria está en buenas manos, papá, y pronto nos vamos a abrazar aquí en Venezuela», dijo visiblemente emocionado el legislador, conocido popularmente como «Nicolasito».
Nicolás Maduro y su esposa fueron detenidos el pasado 3 de enero por fuerzas militares estadounidenses durante un bombardeo sobre Caracas y otras tres regiones del país. Ambos enfrentan cargos por narcotráfico y terrorismo en un tribunal federal de Nueva York.
Tras la captura, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el Poder Ejecutivo de manera temporal, por un período de 90 días prorrogables. En su discurso ante el Parlamento, Maduro Guerra se dirigió directamente a ella: «A ti, Delcy Eloína, mi apoyo incondicional en la tarea tan dura que te toca. Cuenta conmigo».
La nueva Asamblea Nacional quedó conformada por 285 diputados, de los cuales 256 pertenecen al oficialismo, lo que garantiza al chavismo una mayoría absoluta. En la sesión inaugural, el diputado oficialista Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta interina, fue reelecto como presidente del Parlamento.
El inicio del acto estuvo marcado por cánticos de «¡vamos Nico!», una consigna utilizada durante la campaña electoral de 2024 de Nicolás Maduro, cuya reelección fue desconocida por la oposición y por Estados Unidos.
Durante la sesión, el legislador Fernando Soto Rojas, quien ofició como director de debates por ser el parlamentario de mayor edad, calificó la detención de Maduro como un «secuestro» y denunció lo que consideró un ataque del gobierno estadounidense. «Ha sido secuestrado el presidente de la República Bolivariana de Venezuela (…) en un ataque bárbaro, artero y cobarde», afirmó.
Soto Rojas también apuntó contra Washington al señalar que «el imperialismo yanqui» es el principal enemigo del pueblo venezolano y acusó al expresidente Donald Trump de «pretender ser fiscal, juez y policía del mundo». «Desde la Venezuela bolivariana les decimos: no podrán», concluyó.
