En un nuevo intento por evitar sobresaltos cambiarios, el Ministerio de Economía lanzó otro canje de deuda por un monto que alcanza los $6 billones, una cifra que vuelve a exponer la fragilidad del esquema financiero oficial.
La operación apunta a canjear letras atadas al dólar oficial (dólar linked) que vencen el 30 de enero, por nuevos instrumentos con vencimientos en febrero, abril y junio, en una maniobra orientada a ganar tiempo frente a la presión latente sobre el tipo de cambio.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el Ejecutivo busca adelantarse a eventuales movimientos de mercado que puedan impactar en la cotización del dólar, en un contexto de reservas escasas, inflación persistente y creciente desconfianza de los inversores.
Desde el propio Ministerio de Economía reconocieron implícitamente el objetivo defensivo de la medida. “Siguiendo con lo realizado en la licitación del 7 de enero, el objetivo de esta nueva licitación es continuar brindando herramientas para facilitar el roll over de los instrumentos de cobertura dólar linked, minimizando los desarbitrajes del fixing del TC A3500”, señalaron en un comunicado oficial.
El canje se realizará mañana, y los tenedores de los títulos podrán optar por una o varias de las alternativas ofrecidas. Sin embargo, la estrategia no es nueva ni tranquilizadora: dos semanas atrás, el Gobierno ya había apelado a un mecanismo similar, postergando vencimientos apenas 15 días, en una operación que alcanzó los $3,4 billones y logró una adhesión del 64,19% del total en circulación.
Lejos de resolver los desequilibrios de fondo, el Ejecutivo vuelve a recurrir a una ingeniería financiera de corto plazo que acumula vencimientos futuros y posterga decisiones estructurales. Mientras tanto, el mercado observa con cautela y el dólar sigue siendo el termómetro de una economía que permanece en estado de alerta permanente.
