El Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal quedaron oficialmente promulgadas en el primer Boletín Oficial del año, luego de haber sido aprobadas por el Senado el pasado 26 de diciembre.
A través de un decreto, el Gobierno nacional puso en vigencia la Ley de Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal, iniciativas que recibieron respaldo en la Cámara alta con 46 votos afirmativos, 25 negativos y una abstención. Por primera vez la gestión de Javier Milei logró la aprobación de un proyecto de presupuesto.
El Presupuesto 2026 proyecta gastos totales por $148 billones y un superávit primario del 1,2% del PBI. Entre los principales supuestos macroeconómicos se prevé una inflación anual del 10,1%, un tipo de cambio de $1.423 para diciembre de 2026 y un crecimiento económico del 5%. La mayor parte de los recursos estará destinada a servicios sociales, aunque también se contemplan partidas para el pago de la deuda pública y el impulso de servicios económicos.
En paralelo, la Ley de Inocencia Fiscal busca generar confianza y alentar a que los ahorros en dólares no declarados ingresen al circuito financiero. La norma se basa en el principio de buena fe del contribuyente y habilita el uso de hasta $100 millones sin penalidades. No obstante, quedan excluidos los grandes contribuyentes, quienes registren ingresos anuales superiores a $1.000 millones o patrimonios que superen los $10.000 millones.
Con la puesta en marcha de ambas leyes, el Gobierno apuesta a ordenar las finanzas públicas y a movilizar recursos que hoy permanecen fuera del sistema.
