El Ministerio de Capital Humano confirmó que el programa “Volver al Trabajo” finalizará el próximo mes y que el 9 de abril se realizará la última acreditación. La medida impacta en cerca de 900 mil beneficiarios y forma parte de los ajustes de Nación en la política de asistencia social.
A partir de abril, cerca de 900 mil personas dejarán de percibir el plan Volver al Trabajo. El Gobierno nacional oficializó la eliminación definitiva del programa heredado del antiguo Potenciar Trabajo y su reemplazo por un sistema de vouchers de capacitación laboral con requisitos mucho más estrictos para los beneficiarios.
La medida ya comenzó a notificarse masivamente a través de la aplicación Mi Argentina. El cambio implica el fin del pago directo de los $78.000 mensuales tal como se conocían hasta hoy, obligando a los inscriptos a anotarse en un nuevo esquema de formación si desean mantener la ayuda estatal.
- Quiénes cobran y cómo anotarse en los nuevos vouchers
Quienes deseen continuar en el sistema deberán cumplir con asistencia obligatoria a cursos de formación profesional. El Ministerio de Capital Humano advirtió que cualquier abandono o inasistencia injustificada provocará la baja inmediata y definitiva del beneficio, sin posibilidad de reingreso.
El monto de estos nuevos vouchers todavía no fue precisado oficialmente, ya que la Casa Rosada planea ajustarlo según el costo de las capacitaciones y el número final de personas que logren completar el trámite de inscripción durante las próximas semanas.
Originalmente, el programa «Volver al Trabajo» tenía como objetivo central “desarrollar y consolidar un nivel de competencias sociolaborales” de los sectores más vulnerables. La meta establecida en su creación era ayudar a los beneficiarios a alcanzar “un nivel de empleabilidad inicial real” y, de esa manera, mejorar sustancialmente sus oportunidades de inserción laboral en el sector privado o mediante proyectos autogestionados.
El beneficio se ejecutaba mediante la participación obligatoria en actividades de formación técnica, prácticas formativas en ambientes de trabajo reales y asistencia para el desarrollo de emprendimientos productivos, ya fueran individuales o asociativos. Con el cierre de esta etapa, se apuesta a que la formación certificada sea el único vehículo de asistencia, eliminando la intermediación y los pagos automáticos que regían hasta la fecha.
