El presidente de los Estados Unidos aseguró que “47 años de extorsión, corrupción y muerte” llegarían a su fin en Irán tras un escenario internacional repleto de ofensivas militares, tensiones diplomáticas y advertencias sobre posibles cambios de régimen en la región.
A través de su red social Truth Social, Trump vinculó los recientes acontecimientos en Irán con la posibilidad de una transformación política profunda. En su mensaje, planteó que bajo una nueva conducción podrían surgir “mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas”, aunque advirtió simultáneamente sobre la posibilidad de que “una civilización entera desaparezca esta noche, sin posibilidad de regreso”.
El mandatario calificó el momento como uno de los más relevantes en la historia global reciente y cerró su publicación con un mensaje dirigido al pueblo iraní.
En paralelo a estas declaraciones, se registró una ofensiva coordinada que afectó infraestructura clave en distintos puntos del territorio iraní. Entre los impactos se destacan daños en puentes estratégicos, interrupciones en la red ferroviaria y afectaciones en rutas fundamentales para el transporte interno y el comercio.
Uno de los episodios más graves ocurrió en la ciudad de Kashan, donde un ataque contra el puente ferroviario de Yahya Abad dejó al menos dos personas muertas y tres heridas, según reportes oficiales citados por la agencia estatal IRNA. Autoridades provinciales confirmaron el hecho y señalaron que se trató de un impacto directo sobre una estructura clave del sistema de transporte.
De manera simultánea, en la provincia de Qom, al sur de Teherán, se reportaron impactos sobre un puente estratégico que conecta líneas de comunicación hacia la capital. Funcionarios locales indicaron que el ataque afectó de forma significativa el tránsito en la región.
En el norte del país, otra ofensiva provocó el cierre de una autopista clave que conecta la ciudad de Tabriz con Teherán, tras el impacto de un proyectil en un puente elevado. El hecho interrumpió una de las principales vías utilizadas para el transporte y el comercio en esa zona del territorio.
La isla de Kharg, uno de los centros más importantes de exportación de petróleo del país, también se vio afectada por la ofensiva, lo que añade presión sobre una infraestructura crítica para la economía iraní.
Desde la Casa Blanca se evalúan posibles acciones en caso de que fracasen las negociaciones indirectas con Irán, mediadas a través de terceros países. Entre los escenarios considerados se menciona una eventual intervención en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde circula una parte significativa del comercio global de hidrocarburos.
Trump sostuvo que la operación en esa zona sería compleja debido a los sistemas defensivos desplegados por Irán, pero afirmó que resulta clave para evitar impactos económicos mayores en Estados Unidos. Incluso planteó la posibilidad de establecer un peaje para los buques que atraviesen el estrecho, argumentando que su país se encuentra en una posición de ventaja.
Durante una conferencia de prensa, evitó detallar el alcance del plan, aunque expresó confianza en una eventual resolución favorable en caso de que no prosperen las negociaciones diplomáticas.
