Este 31 de marzo, en conmemoración, muchos especialistas advierten sobre una tendencia preocupante: el aumento sostenido de casos en personas menores de 50 años, en un contexto donde la prevención y la detección temprana resultan claves para mejorar el pronóstico.
El cáncer colorrectal es el segundo tumor más frecuente en Argentina con unos 16.000 nuevos diagnósticos y 8.000 muertes por año, cifras comparables a las de países desarrollados. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud estima más de 1,9 millones de casos anuales y más de 900.000 fallecimientos.
Aunque históricamente la enfermedad se concentraba en adultos mayores -el 70% de los casos ocurre después de los 70 años-, en la última década se registró un incremento en pacientes jóvenes. Según explicó el oncólogo Juan Manuel O’Connor, este fenómeno podría estar vinculado a factores como el sedentarismo, la alimentación rica en ultraprocesados y hasta las exposiciones ambientales aunque aún se encuentra en estudio.
Datos locales indican que entre el 10% y el 15% de los diagnósticos corresponden a menores de 50 años, una proporción que viene en aumento. Uno de los principales problemas es la demora en el diagnóstico, ya que muchas veces no se sospecha la enfermedad en personas jóvenes.
Desde el Instituto Alexander Fleming remarcan que, si bien existen factores de riesgo no modificables -como la edad, antecedentes familiares o enfermedades intestinales crónicas-, también hay hábitos sobre los que sí se puede intervenir. Entre ellos, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física regular, evitar el tabaquismo y moderar el consumo de alcohol.
El oncólogo Andrés Rodríguez señaló que estos cambios no solo reducen el riesgo de cáncer colorrectal, sino que impactan en la salud general, incluyendo enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
La detección precoz es otro eje central. La colonoscopía continúa siendo el método más eficaz de tamizaje y se recomienda a partir de los 45 o 50 años, incluso en personas sin síntomas. También se utiliza el test de sangre oculta en materia fecal como alternativa accesible.
Entre los síntomas de alerta se encuentran el sangrado en heces, cambios persistentes en el hábito intestinal, dolor abdominal y anemia. Aunque muchas veces pueden responder a otras causas, los especialistas insisten en la importancia de la consulta médica para una evaluación adecuada.
El tratamiento del cáncer colorrectal requiere un abordaje multidisciplinario que puede incluir desde procedimientos endoscópicos hasta cirugía, quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia, con avances que permiten terapias cada vez más personalizadas.
Todos los expertos coinciden en un punto: el cáncer de colon es una enfermedad en gran medida prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Por eso, en esta fecha de concientización, el mensaje es claro: adoptar hábitos saludables y realizar controles periódicos puede marcar la diferencia entre un diagnóstico tardío y una oportunidad de cura.
