Demian Reidel presentó este lunes su renuncia como presidente y miembro del directorio de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), la empresa estatal encargada de operar las centrales nucleares del país, en medio de un escándalo por presuntas irregularidades en contrataciones y sobreprecios en licitaciones internas que había generado cuestionamientos políticos y sindicales.
La renuncia de Reidel, uno de los asesores más cercanos del presidente Javier Milei, se produjo al mediodía durante la asamblea de accionistas de la compañía, que también aprobó una renovación casi total de su directorio. En su lugar fue designado Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y ex presidente de la empresa estatal Dioxitek, como nuevo presidente de NA-SA. Solo Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, fue mantenido en funciones dentro de la conducción.
La salida del físico y economista se da en el contexto de una investigación interna por presuntos sobreprecios, entre ellos un contrato de limpieza de las centrales nucleares de Atucha I, Atucha II y Embalse que habría excedido los valores de mercado en más del 140 %, según denunciaron trabajadores y documentación interna. El directorio había apartado días atrás a dos gerentes vinculados a esos procesos, debilitando la posición de Reidel dentro de la empresa.
Además del foco en las contrataciones, trascendió que Reidel había quedado bajo sospecha por movimientos financieros personales de alto monto, incluidos pagos de deudas por más de 825 millones de pesos en un corto período, situación que él mismo justificó públicamente como resultado de operaciones legítimas y documentadas. Sin embargo, estas coincidieron temporalmente con el aumento de adjudicaciones cuestionadas, lo que intensificó las críticas internas y externas.
