El Ministerio de Educación de La Rioja formalizó la institucionalización del Último Primer Día (UPD) de este año mediante una resolución que incorpora planificación pedagógica, acuerdos de convivencia y pautas de cuidado dentro de las escuelas. La medida se complementa con una estrategia preventiva impulsada por la Unidad Coordinadora de Políticas Públicas sobre Adicciones, que ya trabaja en articulación con Educación y puso el foco en la corresponsabilidad familiar.
En diálogo con Radio La Torre, la directora del organismo Alida Narváez, sostuvo que “el UPD también se cuida desde casa” y remarcó que antes de la celebración es fundamental generar espacios de diálogo entre padres e hijos. Según explicó, el objetivo no es prohibir ni sancionar, sino acompañar una práctica instalada entre los estudiantes que marca el inicio del último año del secundario.
Narváez advirtió que en los últimos años el UPD quedó “transversalizado por el consumo de alcohol”, lo que encendió las alertas oficiales. “El consumo de alcohol en menores de 18 años es un riesgo. Cuando el UPD se centra en el consumo excesivo, estamos frente a un riesgo total”, afirmó.
Entre los principales peligros mencionó traslados inseguros, conducción de motos bajo efectos del alcohol y regresos sin acompañamiento adulto. Frente a este escenario, la estrategia oficial se organiza en tres momentos:
- Antes: promover diálogo entre escuela, estudiantes y familias; acordar planes y definir qué adultos responsables acompañarán la noche del festejo.
- Durante: garantizar que los alumnos lleguen a las instituciones acompañados por sus familias o un adulto responsable, marco que ya fue establecido a nivel provincial.
- Después: intervenir ante situaciones emergentes y sostener durante el año proyectos de prevención, con especial atención al “último último día”.
Desde 2023 existe una Guía de Orientaciones UPD elaborada junto a Educación, que este año fue actualizada e incorpora una “hoja de ruta posible de intervención”.
Bajo el concepto de corresponsabilidad, el área lanzó la campaña “Activemos el modo seguro”, con mensajes dirigidos a madres y padres: involucrarse, mantenerse comunicados y sostener contacto durante la noche del festejo.
“No se trata de controlar, se trata de acompañar. Cuando hay adultos responsables presentes y organizados entre sí, los riesgos disminuyen”, subrayó Narváez. Ante consultas sobre sanciones, aclaró que existen normativas educativas vigentes, pero insistió en que la mirada es preventiva y no punitiva.
Por su parte, la secretaria de Planeamiento, Vanesa Navarro, explicó que históricamente el UPD fue una actividad privada sin participación institucional. Sin embargo, señaló que el Ministerio decidió resignificarlo y encuadrarlo dentro de la escuela.
La resolución establece que, una vez que los estudiantes ingresan al establecimiento, la institución despliega una respuesta pedagógica organizada, con prácticas de cuidado entre pares, acompañamiento de adultos referentes y construcción de responsabilidad colectiva.
