La Asociación de Fútbol de Catar anunció este domingo la suspensión de todas las competiciones “hasta nuevo aviso” debido a la escalada bélica en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Queda en el aire la disputa de la Finalissima entre España y Argentina.
El encuentro, que debía jugarse el 27 de marzo en el Estadio Icónico de Lusail, había sido confirmado en diciembre por la UEFA y la CONMEBOL. El partido iba a enfrentar a la selección de Selección de España, campeona de la Eurocopa, y a la Selección Argentina, vigente campeona de América.
Con la suspensión de las actividades en Catar, el choque que iban a dirigir Luis de la Fuente y Lionel Scaloni quedó sujeto a tres posibles escenarios: reprogramación en la región, traslado a otra sede o suspensión definitiva. La federación catarí indicó que las nuevas fechas de torneos y partidos se comunicarán cuando la situación se estabilice.
La decisión se produjo tras un ataque con misiles coordinado que terminó con la vida del ayatolá Alí Jameneí y que derivó en una represalia iraní contra bases militares estadounidenses en Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, profundizando la crisis regional.
El conflicto también impactó en la logística aérea. Varios países cerraron su espacio aéreo y se registraron cancelaciones y desvíos de vuelos, lo que complica la llegada de delegaciones, cuerpos técnicos y personal organizativo.
Además de la Finalissima, otros compromisos internacionales programados en la región quedaron suspendidos. Entre ellos, el amistoso entre España y Egipto previsto para el 30 de marzo y los partidos Arabia Saudita-Egipto, Catar-Serbia, Serbia-Arabia Saudita y Catar-Argentina.
