Desde el cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad de La Rioja encendieron una señal de alerta ante la posibilidad de una temporada especialmente compleja en materia de incendios forestales, producto de las condiciones climáticas registradas en lo que va del año.
El jefe del cuartel, Juan Lochbaum, explicó que las abundantes lluvias generaron un crecimiento inusual de la vegetación, lo que incrementa significativamente la cantidad de material combustible disponible en zonas rurales y periurbanas.
Según detalló, a esta altura del año ya se ha alcanzado más de la mitad del promedio anual de precipitaciones, situación que favorece el desarrollo de pastizales y flora en grandes extensiones. Este fenómeno, si bien positivo desde el punto de vista ambiental, representa un riesgo potencial cuando las condiciones climáticas se tornan más secas.
En ese sentido, advirtió que este escenario podría traducirse en una temporada de incendios más intensa de lo habitual, especialmente durante los meses de mayor riesgo, que suelen extenderse desde julio hasta la llegada de nuevas lluvias hacia fin de año.
Desde el cuartel remarcaron la importancia de la prevención y la concientización ciudadana, teniendo en cuenta que el aumento de la vegetación incrementa las probabilidades de propagación del fuego ante cualquier foco ígneo, ya sea accidental o intencional.
El panorama plantea un desafío para los equipos de emergencia, que deberán afrontar un contexto con mayor carga de combustible natural, lo que podría derivar en incendios más frecuentes y de mayor magnitud si no se adoptan medidas preventivas adecuadas.
