La NASA concretó este miércoles a las 19:30 aproximadamente el lanzamiento de la misión Artemis II, marcando el regreso de vuelos tripulados hacia la órbita lunar por primera vez desde 1972. El despegue del cohete SLS con la cápsula Orion se realizó desde el Centro Espacial Kennedy, en un hito que abre una nueva etapa en la exploración espacial.
La misión transporta a cuatro astronautas que realizarán un sobrevuelo alrededor de la Luna durante aproximadamente diez días, antes de regresar a la Tierra con un amerizaje en el océano Pacífico. Se trata del primer viaje tripulado de este tipo en el siglo XXI, retomando el camino iniciado por el histórico programa Apolo.
Uno de los aspectos destacados de Artemis II es la participación internacional. Entre los países invitados se encuentra Argentina, que forma parte de la misión con el nanosatélite ATENEA, desarrollado con participación de la Universidad Nacional de La Plata. El dispositivo, un CubeSat de clase 12U, tiene como objetivo validar tecnologías clave para futuras misiones en el espacio profundo.
ATENEA fue diseñado para medir radiación en órbitas altas, recopilar datos de navegación satelital (GNSS) y probar sistemas de comunicación de largo alcance. Además, permitirá evaluar componentes espaciales en condiciones extremas, aportando información estratégica para el desarrollo tecnológico.
El proyecto fue llevado adelante por un trabajo articulado entre distintas instituciones argentinas, entre ellas la CONAE, la Universidad Nacional de San Martín, la Universidad de Buenos Aires, el Instituto Argentino de Radioastronomía, la CNEA y la empresa VENG S.A. La iniciativa posiciona al país dentro de una misión internacional de alto nivel, siendo ATENEA el único satélite de América Latina seleccionado por la NASA entre múltiples propuestas.
Desde el equipo técnico, destacaron la magnitud del logro. Marcos Actis, decano de Ingeniería de la UNLP, señaló que la participación en Artemis II representa un orgullo para la comunidad científica argentina. En la misma línea, el ingeniero Facundo Pasquevich remarcó que el proyecto es resultado de años de trabajo colectivo y demuestra la capacidad del país para desarrollar tecnología espacial de alcance global.
Una vez que la cápsula Orion se separe del cohete, ATENEA será liberado como uno de los primeros CubeSats de la misión y comenzará a operar más allá de la órbita baja terrestre, generando datos fundamentales para futuras exploraciones.
Además de su valor científico, Artemis II pondrá a prueba sistemas de soporte vital en vuelos tripulados de larga duración, un paso clave para futuras misiones que buscan establecer una presencia sostenida en la Luna e incluso avanzar hacia Marte.
