El presidente brasileño Lula da Silva anunció que su gobierno impulsará una legislación para prohibir las apuestas online en todo el país. Fue inevitable que los especialistas y legisladores de Argentina no comparen la situación con lo que pasa en nuestro país, donde las alertas sobre la falta de regulación estatal y el crecimiento del juego digital entre adolescentes son cada vez más.
Durante una intervención pública, el mandatario brasileño afirmó que buscará trabajar junto al Congreso y al Poder Judicial para impedir la expansión de los casinos digitales. “No tiene sentido permitir que el juego del vicio entre en las casas, endeudando a las familias a través del celular”, expresó.
El anuncio se produjo en el marco del Día Internacional de la Mujer, donde el presidente sostuvo que la adicción a las apuestas representa un problema social creciente. Según señaló, aunque la mayoría de las personas que desarrollan esta adicción son hombres, las consecuencias económicas suelen recaer sobre las mujeres y las familias. “Es el dinero de la comida, del alquiler, de la escuela y de los niños desapareciendo en la pantalla de un celular”, a través de un mensaje difundido en redes sociales.
En Argentina, el fenómeno también genera alarma entre profesionales. Según datos de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina, las consultas por juego compulsivo registradas en la Línea 141 aumentaron un 27% durante 2025.
El incremento coincide con una mayor participación de adolescentes en plataformas de apuestas digitales. Un estudio realizado por Cruz Roja Argentina en diciembre de 2025 reveló que el 16% de los adolescentes ya participó en apuestas online y que uno de cada ocho quedó endeudado.
La investigación incluyó a 11.421 estudiantes de 231 escuelas secundarias de 16 provincias del país. Entre los resultados, se destaca que entre el 71% y el 79% de los jóvenes reportó haber estado expuesto a publicidades o contenidos relacionados con apuestas, incluso sin haber participado directamente.
Además, el informe indica que seis de cada diez adolescentes tienen algún tipo de contacto con el juego online, ya sea por participación directa o porque personas de su entorno apuestan regularmente. La edad promedio de inicio en las apuestas online se ubica entre los 13 y 14 años, con un crecimiento sostenido hasta los 17 o 18. El 83% de quienes participan utiliza billeteras virtuales para realizar pagos.
Respecto de las consecuencias, el 69% de los adolescentes reportó ansiedad o malestar asociado al juego. Asimismo, entre el 47% y el 49% manifestó alteraciones en los hábitos de sueño y en el rendimiento escolar. El informe también advierte sobre la dificultad que tienen los jóvenes para identificar qué plataformas de apuestas son legales. Entre el 51% y el 66% de los encuestados aseguró que la regulación vigente resulta confusa.
En el plano político, el Congreso argentino debate desde 2024 un proyecto de Ley de Prevención de Ludopatía y Regulación de Apuestas Online, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina. Sin embargo, el proyecto permanece sin avances en el Senado desde octubre de 2025. El gobierno encabezado por Javier Milei adelantó que vetaría la norma en caso de ser aprobada, al considerarla “antiliberal”.
Otro aspecto que genera preocupación es la creciente presencia de las casas de apuestas en el deporte. Actualmente, el 28% de los clubes de la Primera División del fútbol argentino tienen patrocinadores vinculados a esta industria. Equipos como Boca Juniors y Racing Club cuentan con el patrocinio de la empresa Betsson, mientras que River Plate y Lanús son auspiciados por Codere.
Diversos países han avanzado en regulaciones más estrictas para enfrentar el problema. El Reino Unido aprobó en 2005 la Gambling Act, que creó un organismo independiente para supervisar la industria y establecer restricciones para proteger a los menores. En Francia, la ley de 2010 exige licencias estatales para operar y prohíbe la participación de menores en juegos de azar. De forma similar, España estableció en 2011 controles regulatorios y, desde 2020, limitó la publicidad de apuestas en horarios de alta audiencia infantil.
Por su parte, Italia prohibió toda publicidad relacionada con juegos de azar mediante el Decreto Dignità de 2018, mientras que Australia reforzó en 2017 los controles tecnológicos para impedir el acceso de menores a plataformas digitales de apuestas.
