Argentina y Estados Unidos firmaron este miércoles un acuerdo sobre minerales críticos que apunta a consolidar una asociación estratégica entre ambos países y a fortalecer y diversificar las cadenas de suministro de insumos clave para las tecnologías modernas, como el litio, el cobre y el cobalto. El entendimiento se inscribe en un marco más amplio de cooperación económica y comercial, con impacto directo en sectores centrales de la economía argentina.
La firma reviste especial importancia porque abre la puerta a beneficios concretos para las exportaciones argentinas hacia el mercado estadounidense, con foco en recursos naturales, acero, aluminio y carne vacuna. En un contexto global marcado por la disputa por el acceso a minerales estratégicos, el acuerdo busca posicionar a la Argentina como un socio confiable dentro de las cadenas de valor vinculadas a la transición energética y la industria tecnológica.
El canciller Pablo Quirno confirmó que se trata de un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco, cuyo objetivo es reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitar el comercio de bienes y servicios, modernizar los procedimientos aduaneros y promover la inversión en sectores considerados estratégicos, como energía, minerales críticos, infraestructura y tecnología. El acuerdo será remitido al Congreso para su tratamiento legislativo.
Desde la Oficina de la Presidencia destacaron que el entendimiento representa una oportunidad inédita para la inserción internacional del país y remarcaron la expectativa de que el Parlamento acompañe la iniciativa. En un comunicado oficial, el Ejecutivo sostuvo que el acuerdo reafirma la decisión del Gobierno nacional de integrar a la Argentina al mundo, dejar atrás décadas de aislamiento y avanzar hacia una economía abierta, competitiva y previsible.
Entre los principales puntos del acuerdo se destaca la eliminación por parte de Estados Unidos de los aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos de una amplia gama de sectores productivos. Según datos oficiales, esta medida permitiría recuperar exportaciones por unos 1.013 millones de dólares, mejorar la inserción del país en las cadenas de valor estadounidenses y generar nuevas oportunidades tanto para productos ya comercializados como para la apertura de nuevos mercados.
Otro eje central es la ampliación del acceso de la carne bovina argentina al mercado estadounidense. El Gobierno de Estados Unidos concederá un cupo preferencial de 100.000 toneladas para el año 2026, que se suma a las 20.000 toneladas adicionales sobre el cupo vigente de 80.000 toneladas. Esta expansión podría traducirse en un incremento cercano a los 800 millones de dólares en exportaciones de carne vacuna.
El acuerdo también contempla el apoyo financiero a inversiones en sectores críticos de la economía argentina. Para ello, Estados Unidos prevé la participación de organismos como el Banco de Exportaciones e Importaciones (EXIM Bank) y la Corporación Financiera de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (DFC), en coordinación con el sector privado estadounidense.
Por su parte, Argentina asumió compromisos orientados a mejorar su competitividad sistémica. Entre ellos, la eliminación de aranceles para 221 posiciones arancelarias vinculadas a maquinaria, material de transporte, dispositivos médicos y productos químicos, la reducción al 2% de otras 20 posiciones, principalmente autopartes, y el otorgamiento de cuotas para vehículos, carne y otros productos agrícolas. Desde la Cancillería subrayaron que estas medidas buscan reducir costos sobre insumos y bienes de capital, simplificar procedimientos y garantizar mayor previsibilidad para los sectores involucrados.
