En una jornada atravesada por la retórica gubernamental, el Presidente encabezó la reunión de Gabinete y lideró un extenso monólogo ante legisladores de La Libertad Avanza. Con cifras de bonanza que contrastan con la realidad social, repartió libros y exigió disciplina.
El presidente Javier Milei encabezó este lunes una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada con el objetivo de marcarle la cancha a sus funcionarios y reforzar el libreto oficialista. Durante el encuentro en el Salón Eva Perón, el mandatario intentó blindar la narrativa del Gobierno celebrando el dato de inflación de agosto e instando a su equipo a «cuidar la reputación económica». Con frases destinadas a encorsetar la discusión interna, como «al populismo no se le gana con populismo», el Jefe de Estado volvió a pedir disciplina a sus colaboradores y exigió no ceder ante la presión social.
Del encuentro matutino participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los ministros Sandra Pettovello, Luis Caputo, Mario Lugones y Juan Bautista Mahiques, además de Patricia Bullrich, Martín Menem y el asesor Santiago Caputo. En ese marco, el canciller Pablo Quirno expuso sobre las acciones judiciales contra empresas petroleras en las Islas Malvinas, una movida con la que el Ejecutivo busca recurrir a la agenda de soberanía nacional para contener el desgaste político y preparar el terreno legislativo.
Por la tarde, la escenificación de obediencia continuó en el Salón Héroes de Malvinas, donde Milei encerró durante más de tres horas a la bancada oficialista en lo que desde la propia Rosada calificaron de forma condescendiente como una «clase maestra». Ante un auditorio de diputados y senadores, el economista desplegó una batería de números triunfalistas, asegurando que la economía acumula 27 meses de crecimiento y negando cualquier caída en el consumo, que chocan de frente con el contexto económico del país.
Como sello de la jornada, los legisladores se retiraron del Palacio de Gobierno cargando cajas con el libro Economía en una lección, distribuidos por el cineasta oficial Santiago Oría. Entre autoelogios y consignas tajantes, Milei dejó en claro a su tropa que no habrá margen para matices ni debate interno, ratificando un rumbo económico innegociable a costa del bolsillo popular.
