Colegas, familiares y figuras del espectáculo se acercaron a la sala de la AMIA para homenajear al emblemático periodista, quien falleció a los 82 años tras permanecer internado por problemas respiratorios.
Entre aplausos, muestras de afecto y un respetuoso silencio, concluyó este miércoles en la sala velatoria de la AMIA, en el barrio porteño de Villa Crespo, el último adiós a Samuel “Chiche” Gelblung. El histórico periodista y conductor falleció a los 82 años luego de permanecer en terapia intensiva debido a complicaciones en su salud respiratoria. Pasadas las 15:15, el cortejo fúnebre partió hacia el cementerio de La Tablada, acompañado por una comitiva integrada por sus allegados más íntimos, encabezada por su esposa de toda la vida, Cristina Seoane, sus hijos y nietos.
Durante la jornada, numerosas personalidades de los medios asistieron a la capilla ardiente para acompañar a la familia y compartir vivencias sobre la pasión, la autoexigencia y la generosidad que caracterizaron a Gelblung.
La conductora Susana Roccasalvo remarcó la devoción del periodista por su trabajo: “Cuando iba a trabajar, él era feliz. Su trabajo era como un antibiótico, lo ponía bien, pero se le fue la mano en la cantidad porque ese cuerpo no tenía el descanso que necesitaba”. Asimismo, recordó la generosidad que siempre tuvo en los pasillos de los canales y admitió haberlo admirado desde sus inicios por sus innovadoras coberturas.
Por su parte, Mariano Iudica subrayó la fortaleza de la viuda del comunicador y manifestó un profundo agradecimiento personal: “Le debo mucho a Chiche, en lo profesional, económico y familiar. Fue una persona de mucho consejo para mí como papá y empresario. Se sentó a mi derecha en Polémica en el Bar y dejó que yo sea el que conduzca y decida, aún cuando él era Gelblung. Un tipo muy generoso”.
En tanto, Graciela Alfano definió la profesión como el verdadero propósito de vida del periodista y destacó su creatividad para revolucionar el lenguaje televisivo con segmentos icónicos como el «detector de mentiras» y la «autopsia al extraterrestre». “Él podía mezclar periodismo, policiales, espectáculos y extraterrestres. Todo te lo vendía, creó un estilo y una camada. Hoy no tenemos que llorar porque dejó un legado y lo voy a aplaudir”, afirmó.
Un referente de los medios masivos
Gelblung había atravesado un año complejo en materia de salud, con múltiples internaciones que incluyeron un reciente traslado de urgencia desde el sanatorio Mater Dei hacia Los Arcos. Pese a las insistentes indicaciones médicas de hacer reposo, el comunicador mantuvo hasta el final la dedicación que definió su carrera en la gráfica, la radio y la televisión, dejando una huella imborrable en el periodismo argentino.
