La cifra oficial de fallecidos por el terremoto del lunes en Colombia ya se eleva a 273, mientras la búsqueda y rescate sigue sin parar, este jueves se cumplieron 72 horas para hallar personas vivas bajo los escombros.
Ese lapso es considerado históricamente como la «ventana dorada», el de mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes, ya que después las chances sin agua disminuyen. Sin embargo, hay estudios que indican rescates posibles en los primeros cinco o seis días. El ejemplo más cercano es el del venezolano Hernán Gil, rescatado en julio tras permanecer sepultado más de 7 días luego del doble terremoto que azotó Venezuela, gracias a que los rescatistas, tras localizarlo con vida, pudieron suministrarle líquidos con una manguera y una jeringa.
La cifra de fallecidos subió a 273, informó este jueves David Santiago Tamayo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) El número de heridos llegó a 3.824 y las personas desaparecidas contabilizadas son 377, según la Fiscalía General de Colombia.
En Colombia son 40.773 las familias afectadas y 97.515 las personas damnificadas por el sismo de magnitud 7,4 en San José del Palmar, Chocó. Tamayo dijo que hay 12.584 viviendas destruidas, 74.873 averiadas y 172 edificios colapsados.
Desde el sismo del 10 de agosto se registraron más de 160 réplicas, según el Servicio Geológico Colombiano; la más reciente, de magnitud 4,2, se registró este jueves. Tamayo agregó que la UNGRD también monitorea el volcán Puracé, en alerta naranja.
La vasta extensión del impacto, que afecta al menos 14 departamentos, es uno de los desafíos centrales para la respuesta humanitaria, señaló el director regional adjunto para las Américas de la Cruz Roja, Cristian Torres. «Hay una gran dispersión en la afectación, no está tan concentrado como en otras situaciones debido a la profundidad del sismo, y es un territorio bastante grande», explicó a CNN, y agregó que la organización lanzó un llamamiento de emergencia por 24 meses.
El Gobierno de Colombia declaró la emergencia económica, lo que permitirá al Ejecutivo implementar medidas extraordinarias para acelerar la reconstrucción, con subsidios de alquiler para familias que perdieron sus viviendas y alivios tributarios para comerciantes damnificados.
Las regiones más golpeadas son Chocó, Risaralda, Caldas, Quindío y el Valle del Cauca. Localizar con vida a los desaparecidos sigue siendo la prioridad.
