La utilización de inteligencia artificial para crear contenidos engañosos suma una nueva modalidad de estafa: videos en los que médicos y figuras públicas de Argentina aparecen recomendando tratamientos o productos que nunca promocionaron. El medio Chequeado detectó anuncios en Facebook que utilizaron las imágenes y voces de Alberto Cormillot, Nelson Castro, Gabriel Batistuta y Daniel López Rosetti, entre otros, para vender supuestas soluciones contra dolores articulares, celulitis y otros problemas de salud.
Uno de los casos detectados presenta a un supuesto Nelson Castro asegurando que Gabriel Batistuta habría denunciado a la industria farmacéutica por intentar ocultar una “bebida milagrosa” desarrollada por Alberto Cormillot para eliminar los dolores articulares e incluso frenar el envejecimiento. Luego, una versión artificial de Batistuta relata que padeció dolores durante años hasta que probó esa supuesta bebida. Finalmente, aparece un falso Cormillot presentándose como creador del producto e invitando a los usuarios a ingresar al anuncio.
Sin embargo, ninguno de los tres realizó esas declaraciones ni promocionó el producto. Las imágenes y voces fueron generadas mediante inteligencia artificial. Incluso Cormillot confirmó que el contenido es falso y explicó que la voz utilizada en el video no es la suya. Además, señaló que no es la primera vez que su identidad es utilizada para difundir este tipo de contenidos, que suelen presentar productos como “maravillosos” o “sin contraindicaciones” y recurrir a teorías conspirativas para explicar por qué supuestamente los tratamientos no llegan a los pacientes. “El argumento conspiranoide funciona”, sostuvo el especialista.
La maniobra también alcanzó al médico Daniel López Rosetti. Según detectó Chequeado, hasta el 29 de julio de 2026 había al menos cinco anuncios activos en Facebook que utilizaban su imagen para promocionar un supuesto “nuevo descubrimiento español” contra el vientre y la celulitis.
El médico negó haber promocionado ese producto y aseguró que nunca realiza publicidades de medicamentos. López Rosetti explicó que la inteligencia artificial amplió considerablemente las posibilidades de este tipo de suplantaciones. Según relató, ya apareció en contenidos falsos junto a periodistas como Marcelo Bonelli y Rodolfo Barili, entre otras figuras.
El especialista indicó además que presentó una denuncia en Comodoro Py por la utilización no autorizada de su imagen.
Pero el problema, advirtió, no se limita a la utilización fraudulenta de la identidad de los profesionales. También puede generar consecuencias concretas sobre quienes creen en esas recomendaciones y abandonan tratamientos médicos indicados. “Es muy grave porque en general ofrecen curas milagrosas y muchas personas dejan los tratamientos habituales. Muchas personas gastan el dinero que no tienen en curas que no existen”.
López Rosetti ya había denunciado una situación similar en agosto de 2025, cuando circuló un video generado con IA en el que aparecía junto a una supuesta declaración de Fito Páez sobre un tratamiento para los dolores articulares.
El cardiólogo Jorge Tartaglione y el neurólogo Conrado Estol también denunciaron casos en los que sus imágenes o fragmentos de entrevistas fueron utilizados para promocionar productos. En octubre de 2025, Tartaglione alertó sobre un sitio que imitaba la estética de un medio de comunicación y utilizaba su imagen para vender un antiparasitario. “Al ser todo creado por IA no había ningún lugar, ningún humano, nada encontrable a quien uno pudiera reclamarle”, explicó.
Según datos proporcionados por Meta, durante 2025 la empresa eliminó más de 159 millones de anuncios fraudulentos en todo el mundo y el 92% fueron retirados de manera proactiva, antes de recibir denuncias. También indicó que las denuncias por este tipo de anuncios disminuyeron más de un 55% y que continúa desarrollando herramientas tecnológicas para detectar este tipo de contenidos y mecanismos de verificación de anunciantes.
Cómo reconocer un posible contenido hecho con IA
Aunque los contenidos generados con IA son cada vez más sofisticados, existen algunos indicios que pueden despertar sospechas. Uno de ellos es la sincronización entre la voz y los movimientos de los labios, así como una entonación extraña, pausas poco naturales o movimientos que no coinciden con la forma habitual de hablar de la persona.
También pueden aparecer alteraciones en los rasgos del rostro, movimientos poco naturales o inconsistencias en el fondo de la imagen. Otro elemento fundamental es el contexto. Si un médico conocido aparece promocionando un producto que nunca suele recomendar o realizando afirmaciones extraordinarias, conviene desconfiar y buscar la información en sus canales oficiales.
También es importante revisar quién publicó el contenido, qué información ofrece sobre el producto y si existen fuentes independientes que respalden sus supuestos beneficios.
En este tipo de estafas suelen repetirse además determinadas fórmulas: promesas de resultados rápidos, productos que supuestamente sirven para tratar múltiples enfermedades y expresiones como “los médicos no quieren que conozcas la verdad”.
López Rosetti recomendó no tomar decisiones relacionadas con la salud a partir de publicaciones de redes sociales y consultar siempre fuentes oficiales, sociedades científicas y profesionales reconocidos. “La cura milagrosa no existe”, advirtió.
