El entrenador de Social Rugby Club analizó la ajustada victoria por un punto frente a Chelcos, destacó la entrega defensiva del plantel y ya piensa en el duelo clave ante CRAR para meterse entre los cuatro mejores del torneo.
En un año marcado por las adversidades, las lesiones y la irregularidad deportiva, Social Rugby Club logró romper la racha y se quedó con un clásico inolvidable el último fin de semana. El conjunto «rojo» venció por apenas un punto a su eterno rival, Chelcos, sellando así su primera victoria en el derbi en lo que va de la temporada y manteniendo viva la ilusión de clasificar a las semifinales.
Tras el desahogo en la cancha, Octavio Torres, entrenador del plantel superior de Social, dialogó con la Agencia de Noticias La Rioja para hacer un balance de lo que significó este triunfo estratégico y anímico.
«No ha sido un año fácil para el club, sobre todo para el plantel superior. Veníamos con algunos problemas con chicos que habían dejado de jugar, jugadores lesionados, y se nos hacía muy cuesta arriba el armado de los equipos todos los fines de semana», reconoció el DT sobre el contexto previo al partido.
Esa falta de rodaje conjunto se había traducido en derrotas amargas donde el equipo, a pesar de ir ganando en los primeros tiempos, no lograba cerrar los encuentros, incluyendo los dos clásicos anteriores disputados este año.
Cambio de chip y contundencia táctica
Para el choque del sábado, el panorama exigía una postura diferente: Social tenía que salir a ganar o ganar para sostener sus aspiraciones en el certamen. Según explicó Torres, el compromiso individual y colectivo de los jugadores que vienen entrenando desde el inicio de la pretemporada fue la clave para inclinar la balanza.
Al ser consultado sobre las virtudes que le permitieron a Social dar vuelta el resultado en un trámite sumamente parejo y disputado, el entrenador enfatizó la madurez del grupo. Destacó que el equipo comenzó a creer en sí mismo gracias al liderazgo de los jugadores de mayor experiencia, quienes supieron guiar a los más jóvenes.
Asimismo, remarcó la decisión pragmática de priorizar una defensa sólida por encima del «juego bonito» y la inteligencia para atacar el eje profundo del rival, zona por donde terminaron llegando la mayor parte de los trys.
La mirada puesta en CRAR y la clasificación
El triunfo representó una inyección de moral indispensable para el plantel, pero en el cuerpo técnico tienen claro que el margen de festejo es acotado si el objetivo es estar en la definición del torneo.
«El envión anímico fue fundamental. Haber ganado, y encima contra Chelcos con todo lo que eso tradicionalmente condice, es muy positivo. No obstante, ya comenzamos a pensar en el próximo partido y ponerle énfasis al trabajo», señaló Torres.
El horizonte inmediato pone a Social frente a CRAR, en lo que el DT define como otra final más. Un paso decisivo para intentar enderezar un año complejo y asegurar un lugar entre los cuatro mejores del campeonato.
