El secretario de la Gobernación, Ricardo Herrera, cruzó de manera categórica la política de recortes del Gobierno nacional hacia La Rioja y confirmó un cambio de postura estratégico por parte del Ejecutivo local: la provincia dio por totalmente superada la negociación por el adelanto de coparticipación. El funcionario explicó que la dilatada respuesta de la Casa Rosada volvió inviable el préstamo de 80.000 millones de pesos que se había solicitado originalmente para cubrir compromisos salariales desde junio.
«Era un crédito para devolver en plazos que hoy, al estar avanzados en el calendario, exigirían reintegrar semejante monto en apenas dos cuotas. Resulta técnicamente imposible y no vamos a asfixiar las cuentas públicas por una promesa de auxilio que nunca llegó a tiempo», enfatizó Herrera, marcando la distancia con las promesas de financiamiento incumplidas por la administración central.
En ese sentido, el titular de la Gobernación ponderó la capacidad de maniobra de la gestión provincial para afrontar el escenario sin depender del endeudamiento con Nación. Herrera destacó que, gracias a un reordenamiento financiero interno y a un repunte en la recaudación durante mayo y junio, la provincia logró absorber el impacto del ajuste y garantizar el bolsillo de los trabajadores estatales.
«Nos arreglamos con lo que teníamos y fijamos prioridades claras. En lo que va del año pudimos otorgar dos aumentos salariales que superan el 27% acumulado, ubicándonos por encima de la inflación y garantizando además la circulación y respaldo de los Chachos», remarcó el funcionario, contratando la política de ingresos local con el ajuste implementado desde Capital Federal.
Sin embargo, el secretario no ocultó la gravedad del descalce provocado por la retención de recursos federales. Según detalló, la Nación le debe a La Rioja alrededor de 45.000 millones de pesos en lo que va del ejercicio, una cifra de enorme volumen que equivale a dos meses enteros de la masa salarial de la provincia. «No estamos nadando en plata; atravesamos cinco meses de caída de recursos sobre un solo mes positivo, pero hay un gobierno ordenado que decide dónde poner los recursos», afirmó.
Finalmente, Herrera envió un mensaje político directo a la Casa Rosada al referirse a la paralización de las obras públicas nacionales en territorio riojano, puntualmente sobre el gasoducto a Chilecito. El funcionario recordó que la obra cuenta con un avance físico del 97% y que solo restan ejecutar detalles menores para su habilitación. «Hace 32 meses que venimos reclamando esta obra. Hay convenios firmados con el exministro Francos que no se respetaron. Si Nación envía la última cuota comprometida, la obra se termina. No nos interesa la discusión política de quién la inaugura, sino que la gente de Chilecito tenga gas», concluyó.
