Seis monos macacos permanecen alojados en el ex bioterio del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC), en la Ciudad de Buenos Aires, mientras esperan una resolución judicial que permita su traslado a un santuario. Se trata de los últimos primates utilizados con fines de investigación que permanecen en Argentina, luego de que los ejemplares de mono caí fueran reubicados en Sudáfrica.
Los animales, de entre 13 y 32 años, permanecen en el tercer subsuelo del establecimiento, donde reciben alimentación, agua y atención veterinaria, aunque organizaciones proteccionistas denuncian que continúan viviendo en jaulas con barrotes y bajo luz artificial. La Fundación Zorba y Proyecto Gran Simio España impulsan desde hace años una campaña para lograr su liberación.
El bioterio del CEMIC funcionó entre 1983 y 2021 en conjunto con el CONICET y estuvo destinado a investigaciones relacionadas con la fertilidad, utilizando principalmente monos caí y también macacos. Tras el cierre definitivo de las instalaciones, comenzó el proceso para reubicar a los animales.
En enero de 2025, alrededor de 50 monos caí fueron trasladados al santuario Hidden Forest Wildlife, en Sudáfrica, mediante un operativo financiado por organizaciones internacionales, según informó la Fundación Zorba. Sin embargo, siete macacos permanecieron en el país debido a que su destino previsto era un santuario en Israel.
A comienzos de este año, esos animales estuvieron a punto de ser trasladados, pero el operativo se frustró cuando, tras permanecer una noche en el aeropuerto de Frankfurt, debieron regresar a Buenos Aires por el cierre del espacio aéreo israelí a causa del conflicto bélico en la región. Poco después, uno de los ejemplares murió, por lo que actualmente quedan seis macacos en el ex bioterio.
Desde las organizaciones que intervienen en el caso señalaron que los certificados internacionales necesarios para concretar el viaje mantienen su vigencia hasta noviembre, mientras continúa pendiente la definición judicial sobre el traslado.
La abogada Victoria González Silvano, representante de Proyecto Gran Simio España en Argentina, sostuvo que los animales “están abandonados” y recordó que el cierre del bioterio se produjo en 2021 por una decisión institucional. También indicó que, si bien las organizaciones preferían un destino distinto a Israel por el contexto regional, consideran prioritario que los primates puedan abandonar definitivamente el establecimiento.
Según la Fundación Zorba, el del CEMIC es el último bioterio de primates que permanece en el país, aunque continúan funcionando otros bioterios destinados a distintas especies utilizadas en investigación.
Desde noviembre de 2023, el uso de animales de laboratorio en Argentina está regulado por el Régimen de Buenas Prácticas en Bioterios, establecido mediante la Disposición ANMAT 9236/2023. La normativa exige aplicar el principio de las “3R”: reemplazar el uso de animales cuando existan métodos alternativos, reducir al mínimo la cantidad utilizada y refinar las técnicas para disminuir el sufrimiento. Además, dispone que, cuando el uso de animales resulte inevitable, deben garantizarse condiciones adecuadas de alojamiento y bienestar.
Los macacos de cola larga (Macaca fascicularis) continúan siendo los primates no humanos más utilizados a nivel mundial en estudios preclínicos para el desarrollo y aprobación de medicamentos, debido a su similitud biológica con los seres humanos. Mientras tanto, los seis ejemplares que permanecen en el ex bioterio del CEMIC siguen aguardando una decisión que defina su futuro fuera del laboratorio.
