La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) desmintió que su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, haya sido demorado por agentes del FBI en el aeropuerto de Nueva York y negó que le hayan secuestrado teléfonos celulares u otros dispositivos electrónicos. Sin embargo, el caso tomó repercusión luego de que trascendiera un documento judicial relacionado con una investigación que se desarrolla en Estados Unidos sobre presuntos desvíos de fondos vinculados a negocios internacionales de la entidad.
Las versiones comenzaron a circular en distintos medios y redes sociales, donde se afirmaba que Tapia había sido retenido antes de abordar el vuelo de regreso de la Selección argentina tras la final del Mundial 2026 y que había sido citado a declarar ante la Justicia estadounidense el próximo 30 de julio.
A través de un comunicado oficial, la AFA rechazó esas afirmaciones y aclaró que la citación judicial difundida no está dirigida ni a Tapia ni al tesorero de la entidad, Pablo Toviggino. Según explicó, el requerimiento corresponde a un tercero, a quien se le solicita comparecer ante un gran jurado y presentar documentación y comunicaciones vinculadas con distintas personas, entre ellas autoridades de la asociación.
La entidad también negó que a Tapia o a Toviggino les hayan sido incautados teléfonos celulares o cualquier otro dispositivo electrónico. En el mismo sentido, el abogado del presidente de la AFA, Gregorio Dalbón, aseguró que nunca existió un operativo del FBI en el aeropuerto y sostuvo que la salida de Tapia de Estados Unidos quedó registrada por las cámaras de seguridad.
El FBI, por su parte, fue consultado sobre las versiones y sobre la investigación en curso, aunque respondió que no realizará comentarios al respecto.
Más allá de la desmentida sobre el supuesto operativo, el documento judicial que dio origen a las versiones forma parte de una causa que investiga presuntas maniobras de fraude electrónico y lavado de dinero relacionadas con negocios internacionales de la AFA.
La investigación menciona a la empresa TourProdEnter, constituida en Florida en 2021 y convertida ese mismo año en agente comercial de la AFA para contratos de patrocinio, organización de amistosos y otros negocios en el exterior. De acuerdo con publicaciones periodísticas, la firma administró más de 260 millones de dólares provenientes de esos contratos y parte de esos fondos habría sido transferida a empresas radicadas en Estados Unidos sin actividad declarada.
TourProdEnter figura a nombre de Érica Gillette, esposa del empresario Javier Faroni, quien también aparece mencionado en el documento judicial junto con Tapia, Toviggino y Diego Lucero.
La empresa reemplazó en la representación comercial internacional de la AFA al empresario Guillermo Tofoni, quien mantiene litigios civiles y penales contra la entidad y contra TourProdEnter en tribunales argentinos.
Un tribunal del estado de Georgia ordenó esta semana a Tofoni abstenerse de utilizar documentación de TourProdEnter obtenida en expedientes de la Justicia estadounidense dentro de los procesos judiciales que impulsa en Argentina. La resolución también le otorgó un plazo de 14 días para notificar a quienes hubieran recibido ese material que los documentos se encuentran protegidos por una orden judicial y deben ser devueltos o destruidos.
Mientras la AFA insiste en que Tapia no fue citado ni retenido por autoridades estadounidenses, la investigación sobre los movimientos de fondos vinculados a los negocios internacionales del fútbol argentino continúa abierta en la Justicia de Estados Unidos.
