La tensión diplomática entre Argentina y Brasil sigue escalando tras los dichos de Milei y esta vez el ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, calificó de “payaso” al presidente argentino y cuestionó la situación económica argentina, en respuesta a las declaraciones que el mandatario realizó durante una reciente visita a San Pablo.
En una entrevista con Rádio Jornal, Durigan afirmó que Milei criticó a Brasil pese a que, según sostuvo, Argentina presenta indicadores económicos más desfavorables. “El payaso que es presidente de la Argentina vino a Brasil y habló sobre Brasil, a pesar de que el riesgo país de Argentina es mucho mayor, su deuda pública es mucho más elevada y su inflación es mucho más alta. No se puede caer en la narrativa de quienes aseguran que la situación se volverá apocalíptica”, expresó.
El funcionario brasileño defendió la situación económica de su país, aunque reconoció que persisten desafíos vinculados a las altas tasas de interés. En ese sentido, señaló que Brasil proyecta un crecimiento del Producto Bruto Interno del 2%, una tasa de desempleo cercana al 6% y resultados históricos en su balanza comercial.
“No digo que todo esté resuelto. Las altas tasas de interés afectan a todos: agricultores, familias y empresas. Tengo que pagar intereses elevados para refinanciar la deuda; eso realmente me molesta”, sostuvo.
Las declaraciones de Durigan llegaron como respuesta a los dichos de Milei durante el acto de lanzamiento de la candidatura presidencial del senador opositor Flávio Bolsonaro en San Pablo. Allí, el mandatario argentino volvió a referirse al presidente Luiz Inácio Lula da Silva como “presidiario” y cuestionó al socialismo.
“Los argentinos somos profetas de un futuro distópico. Hemos vivido las consecuencias de tomar el camino del socialismo hasta el final y hemos visto cómo los zurdos de mierda nos hundieron en la pobreza”, afirmó Milei durante su discurso.
El cruce elevó aún más la tensión entre ambos gobiernos. La visita del presidente argentino a Brasil se realizó sin comunicación previa con las autoridades del Palacio del Planalto y tuvo como único acto oficial la recepción en el Palacio Bandeirantes, donde el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, le otorgó la Orden de Ipiranga.
En respuesta, el canciller brasileño, Mauro Vieira, calificó las expresiones de Milei como “graves e inaceptables”, al considerar que constituyen una injerencia en asuntos internos del país. Además, el Gobierno de Brasil convocó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en un nuevo capítulo de la creciente crisis diplomática entre ambas naciones.
