La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Salta (ADIUNSa) denunció la destrucción de una placa conmemorativa que recordaba a Ángel Esteban Rodríguez Concha, estudiante universitario secuestrado y asesinado durante la última dictadura cívico-militar.
La situación fue detectada el pasado 20 de junio. Aunque no existen registros fílmicos que permitan identificar a los responsables, indicaron que las características de los daños permiten descartar que se haya tratado de un accidente.
“Todo indica que no se trató de un hecho accidental, sino de una acción intencional”, expresaron desde ADIUNSa mediante un comunicado. Además, sostuvieron que estos hechos obligan a reforzar el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia.
Ángel Esteban Rodríguez Concha era estudiante de la carrera de Contador Público Nacional en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Salta. Nacido en una zona rural del norte provincial, se trasladó primero a Tartagal para cursar sus estudios secundarios y posteriormente se radicó en la ciudad de Salta para acceder a la educación universitaria.
El 23 de septiembre de 1976, cuando tenía 22 años, fue secuestrado al salir de su vivienda ubicada sobre avenida San Martín, en la capital salteña. En ese momento trabajaba como administrativo en la Policía de Salta, donde se había incorporado en el marco de un programa destinado a sumar estudiantes universitarios a la fuerza.
Al día siguiente, su cuerpo fue hallado en inmediaciones del predio de la Universidad Nacional de Salta, sobre avenida Bolivia. Tenía los ojos vendados con su propia corbata, dos disparos en la cabeza y evidentes signos de tortura.
La placa destruida había sido instalada en septiembre de 2023 por iniciativa de ADIUNSa. Se encontraba en una parada de colectivos ubicada frente al ingreso principal de la universidad y formaba parte de las acciones de señalización y recuperación de la memoria histórica dentro de la institución.
Tras el ataque, el gremio anunció que volverá a colocarla y organizará un acto de homenaje para reivindicar a los estudiantes, docentes y trabajadores desaparecidos vinculados a la casa de estudios.
“Vamos a realizar un acto para reivindicar, una y mil veces, a nuestros compañeros y compañeras desaparecidos de la UNSa”, señalaron.
Asimismo, la organización realizó un llamado a las autoridades y a la comunidad para garantizar la preservación de estos espacios. “Los sitios de memoria necesitan compromiso y cuidado permanente por parte del Estado, de la Universidad y de toda la sociedad”, afirmaron.
Tras conocerse la destrucción de la placa, Norma Rodríguez Concha, hermana de Ángel, recordó que el joven conocía el contexto de persecución política que atravesaba el país durante la dictadura y que incluso sabía de compañeros que habían desaparecido.
“Él sabía que podía pasarle algo. Aun así tuvo el coraje y la valentía de no escapar del país y afrontar este problema”, expresó.
Desde ADIUNSa insistieron en que la destrucción del homenaje no logrará borrar la historia ni el recuerdo de las víctimas del terrorismo de Estado. “La memoria no se destruye”, concluyeron.
