La Rioja se convirtió en la provincia del Noroeste Argentino (NOA) más golpeada por el ajuste en ciencia y tecnología impulsado por el Gobierno nacional. Un informe elaborado por el Grupo Economía, Política y Ciencia (EPC) del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI) reveló que la ejecución del presupuesto destinado al sector sufrió en el distrito una caída real del 58,8% entre los primeros cinco meses de 2023 y el mismo período de 2026.
El dato ubica a La Rioja entre las provincias con mayores retrocesos de todo el país, sólo por detrás de Neuquén, que registró una caída del 75,7%. El informe también señala fuertes disminuciones en Santa Cruz (55,2%), Tierra del Fuego (52,6%) y Catamarca (49,3%), principalmente como consecuencia de la reducción de programas vinculados a infraestructura, equipamiento científico y transferencias.
De acuerdo con el relevamiento, el ajuste en el sistema científico no se distribuyó de manera uniforme en el territorio nacional, sino que profundizó desigualdades preexistentes. Mientras que el promedio nacional de caída en la ejecución presupuestaria acumulada fue del 41,1%, nueve provincias superaron una retracción del 45% y trece quedaron por encima de la media.
En el caso del Norte Grande, el panorama resulta especialmente preocupante: siete de sus diez provincias se ubicaron por debajo del promedio nacional de inversión, evidenciando un impacto más severo del recorte sobre las regiones con menor concentración histórica de recursos científicos y tecnológicos.
El informe del EPC-CIICTI sostiene que el financiamiento nacional para el área atraviesa un proceso de “descenso programado”. Su principal fuente de recursos, la Función Ciencia y Tecnología del Presupuesto Nacional, registró una reducción interanual del 8,2% hasta mayo y proyecta cerrar 2026 con una caída del 10,6%.
Si esta tendencia se mantiene, la inversión estatal en ciencia y tecnología alcanzará un mínimo histórico, con una retracción acumulada del 47,9% desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei. Los organismos científicos de mayor peso también se encuentran entre los más afectados por la reducción de fondos. Según las proyecciones del Grupo EPC-CIICTI, varias instituciones perderán entre 35 y 48 puntos de presupuesto real entre diciembre de 2023 y fines de 2026.
Entre los casos más críticos se encuentra la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y la Agencia I+D+i, que podrían registrar derrumbes presupuestarios de hasta el 87%. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), uno de los organismos estratégicos del sistema científico argentino, podría finalizar el período con una pérdida del 49,8% de su financiamiento en términos reales, lo que significaría volver a niveles presupuestarios similares a los registrados en 2008.
La situación también alcanza a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que recientemente atravesó nuevos despidos y la paralización de proyectos. El análisis del EPC-CIICTI proyecta que el organismo tendrá una reducción acumulada del 65,6% en sus recursos durante los últimos tres años, pese a su participación histórica en misiones internacionales como las desarrolladas junto a la NASA.
Además de los recortes presupuestarios, el estudio expone una marcada desigualdad en la distribución territorial de la inversión científica. Mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Río Negro concentran una inversión en ciencia y tecnología muy superior a su peso poblacional, gran parte de las provincias del norte argentino se encuentran entre las más rezagadas en términos de inversión por habitante.
Según el informe, la Ciudad de Buenos Aires recibe una inversión proporcional en ciencia y tecnología 24,6 veces mayor que Santiago del Estero, una brecha que refleja las asimetrías estructurales que persisten en el sistema científico nacional.
Fuente: El Destape

