El músico tenía 77 años y falleció en su casa de Parque Leloir. Estaba enfermo de Parkinson y se había retirado de los escenarios en 2017, aunque se mantuvo activo hasta sus últimos días. Conmoción en el rock argentino
Carlos Alberto «Indio» Solari falleció este viernes a sus 77 años y generó la conmoción de la rock nacional y la cultura argentina. Fue líder de la histórica banda Los Redonditos de Ricota y en 2016 fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson. Un año después se retiró de los escenarios con su último proyecto musical, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
De acuerdo a información de medios nacionales, se montó un operativo en su domicilio, en la localidad bonaerense de Parque Leloir, donde los médicos declararon su muerte. La UFI N°2 de Ituzaingó dispuso de las actuaciones correspondientes y no se señalaron otras causas de muerte que no sean el Parkinson. Su última aparición pública fue en enero pasado, través de un mensaje cuando recibió el Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires.
En febrero, sus allegados y familiares habían desmentido, a través de su cuenta de Instagram, que el cantante hubiera sufrido un ACV y aclararon que se estaba sometiendo a chequeos de rigor.
Fue en 2015 cuando el Indio Solari contó que lidiaba con una enfermedad. “No es cáncer ni sida”, dijo en Vorterix. En ese espacio, el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota también comunicó que alejaba de los escenarios por tiempo indefinido.
“Hay días en que me quiero matar y hay días que ni se nota. Hay dolor, hay malhumor… Es la vida. Y esto es una cagada: he visto sufrir a la gente de una manera inmerecida. No tengo miedo. La curiosidad es más grande que el miedo”, sumó entonces.
El 12 de marzo del año siguiente, durante un recital en Tandil, reconocía frente a su público: “Se dice por ahí que tengo una enfermedad. Sí, es verdad, Mr. Parkinson viene pisándome los talones. Pero bueno. Así es la vida”.
Con el paso de los años, el músico se refirió al tema en distintas ocasiones. En 2022, en el marco de la gira española de su banda Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, en la que participó de forma virtual, brindó una entrevista a la radio Rock FM y fue claro: “Se nota la progresión del mal de Parkinson”, admitió, y explicó que mitigaba los efectos distrayéndose con actividades como la pintura o la escritura, que le permitían “apartar de su cuerpo el dolor”.
Solari describió la enfermedad como una dolencia que “es muy jodida e invalidante”, aunque reconocía que contaba con tratamiento: “Por el camino se va notando la progresión, el éxito que va teniendo el profesor Parkinson con mi vida, pero tengo la posibilidad de hacer un tratamiento que me mantiene hace como siete años”.
En relación a su día a día, detallaba: “Estás todo el tiempo contracturado. A mí no se me da por temblar, me agarra alguna contractura que quedo como de yeso. Es una de las problemáticas sociales, pero me da por pensar lo que pasa con un tipo que tiene la misma enfermedad que yo y que no tiene kinesiólogo ni pileta de agua tibia para hacer sus gimnasias de elongación. Debe ser un sufrimiento mayor”.
Sobre el impacto anímico del Parkinson, expresó: “Los amigos me dicen que estoy bien y sinceramente me siento bien. Me abstraigo mucho con el trabajo. Es la manera de apartarme del dolor de esas contracturas. Es una enfermedad jodida, pero no me impide de momento en absoluto hacer lo que decidí hacer desde hace 50 años”.
