El presidente de Brasil, Lula da Silva endureció su postura frente al gobierno de Donald Trump y rechazó la posibilidad de que Estados Unidos imponga nuevos aranceles a los productos brasileños. Durante una reunión con su gabinete, aseguró que su país “merece respeto” y advirtió que buscará nuevos mercados si Washington decide restringir el comercio bilateral.
“Vamos a luchar para que este país no sea tratado como una republiqueta insignificante. Somos muy grandes, tenemos mucha historia y no podemos aceptar el tratamiento que Estados Unidos le dio a Brasil esta semana”, afirmó Lula.
Las declaraciones se produjeron luego de que la administración estadounidense analizara la aplicación de aranceles adicionales del 25% a productos brasileños, bajo el argumento de supuestas prácticas comerciales desleales. El mandatario brasileño cuestionó los fundamentos de esa decisión y sostuvo que los datos utilizados por Washington son incorrectos.
Según explicó, Estados Unidos mantiene un superávit comercial con Brasil, por lo que consideró injustificada cualquier medida de ese tipo. “Si alguien necesita imponer un arancel es Brasil contra Estados Unidos y no lo contrario”, sostuvo.
Lula también criticó la forma en que se comunicaron las posibles sanciones y señaló que Brasil siempre estuvo dispuesto a negociar las diferencias comerciales. Sin embargo, remarcó que su gobierno no puede enterarse de decisiones de esa magnitud a través de publicaciones en redes sociales.
En ese contexto, el presidente aseguró que Brasil no dependerá exclusivamente de su vínculo económico con Estados Unidos. “Si no quieren comprar, podemos venderle a quien quiera comprar. Si no quieren invertir aquí, vamos a buscar a otros que lo hagan”, afirmó.
Durante su discurso, Lula también apuntó contra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a quien responsabilizó por parte de las tensiones diplomáticas entre ambos países.
“Ya le dije a Trump que a Marco Rubio no le gusta Latinoamérica y mucho menos Brasil. Es un latinoamericano frustrado”, expresó el mandatario brasileño.
Además, cuestionó declaraciones recientes del funcionario estadounidense ante el Congreso de su país, donde aseguró que la administración Trump logró alinear a la mayoría de los gobiernos latinoamericanos con Washington, con excepción de Brasil, Nicaragua, Cuba y Colombia.
Por otra parte, Lula vinculó el conflicto con sectores de la oposición brasileña y apuntó indirectamente contra Flávio Bolsonaro, a quien acusó de promover sanciones internacionales con fines electorales.
Según el presidente, algunos dirigentes opositores estarían alentando medidas contra Brasil para perjudicar su eventual candidatura a la reelección en los comicios previstos para octubre. “Pedir una sanción con la perspectiva de derrotar una candidatura es algo que en cualquier lugar sería considerado una traición a la patria”, sostuvo.
