El delantero de Boca formaba parte de la lista preliminar de 55 jugadores, pero Gustavo Alfaro lo cortó de los 26 definitivos. Su falta de continuidad en el Xeneize le terminó costando el sueño mundialista.
El sueño mundialista se terminó de manera abrupta para Ángel Romero. Luego de que el entrenador de la Selección de Paraguay, Gustavo Alfaro, oficializara la lista definitiva de 26 convocados para la Copa del Mundo 2026, el delantero de Boca Juniors asimiló el golpe y volcó sus sentimientos en las redes sociales tras quedar marginado de la nómina final.
Romero, de 33 años, había llegado a Boca en enero de este año con el pase en su poder tras rescindir con el Corinthians. Su gran objetivo era claro: sumar los minutos necesarios para meterse en la consideración de Alfaro. Sin embargo, su presente en el club de La Ribera estuvo lejos de ser el ideal, lo que terminó sentenciando su ausencia en la máxima cita futbolística.
Los números del atacante paraguayo explican, en gran parte, la decisión del cuerpo técnico de la «Albirroja». Desde su arribo al Xeneize, Romero nunca logró afianzarse ni encontrar regularidad:
-Partidos jugados: 13 encuentros disputados.
-Titularidades: Solo 5 veces saltó desde el arranque (y en ninguna completó los 90 minutos).
-Goles: Apenas 1 tanto (marcado en la eliminación del Torneo Apertura ante Huracán).
-Al banco sin ingresar: En 4 oportunidades se quedó entre los relevos sin sumar minutos.
«Son decisiones que no dependen de uno»: El mensaje de Romero
A través de una historia en su cuenta de Instagram, el futbolista rompió el silencio. Si bien no ocultó su profunda tristeza por perderse el torneo, eligió mostrarse respetuoso y apoyar a sus compatriotas en este regreso histórico de Paraguay a los Mundiales tras 16 años de ausencia.
El comunicado completo de Ángel Romero:
«Más de una década tengo el honor de vestir y defender a la Selección Paraguaya, especialmente en uno de los períodos más difíciles de nuestra historia. Por eso, también hubiera sido muy especial para mí poder vivir este momento y disputar la Copa del Mundo 2026 con mi país.
Pero el fútbol es así. Son decisiones que no dependen de uno solo. Podemos compartirlas o no, pero siempre debemos respetarlas. De mi parte, me queda el orgullo de todo lo que viví a lo largo de estas eliminatorias, de cada partido y de cada oportunidad que tuve de representar a Paraguay.
Me llena de alegría ver a nuestra selección volver a una Copa del Mundo después de 16 años. Sé lo que significa este momento para nuestro pueblo y me siento orgulloso de haber aportado mi granito de arena para que Paraguay vuelva al lugar que merece.
Antes que jugador de fútbol tengo el orgullo de ser paraguayo, a apoyar todos juntos en este momento histórico. Son ellos quienes cantarán nuestro himno ante el mundo y estoy más que seguro que nos representarán de la mejor manera. Les deseo el mayor de los éxitos a mis compañeros y a toda la delegación.
Los quiero mucho. ¡Vamos Paraguay!»

