Un estudio de Naranja X reveló que el torneo de fútbol se consolidó como una experiencia prioritaria para los argentinos. Según el informe, el cincuenta por ciento de los consumidores planea mantener su nivel de gasto respecto a la edición pasada, mientras que tres de cada diez aseguran que gastarán todavía más.
Detrás de este comportamiento aparece una lógica mixta que combina la previsión con el impulso. Por un lado, existe un componente de planificación, ya que el 53 por ciento de los consultados prevé financiar estos consumos con sus ahorros, bajo la idea compartida de que se trata de una vivencia que ocurre cada cuatro años y que vale la pena el esfuerzo. Sin embargo, al momento de la compra efectiva, la dinámica cambia. Casi la mitad de las personas asegura que realizará las transacciones sobre la hora para intentar capturar promociones de último minuto, y cinco de cada diez reconocen que, en la práctica, el deseo termina pesando mucho más que el presupuesto inicial.
Este factor impulsivo no es un hecho aislado sino una costumbre socialmente validada dentro del ritual futbolero. El 72 por ciento de los argentinos admite haber realizado gastos no previstos durante la edición anterior del torneo y un contundente 79 por ciento asegura que volvería a hacerlo sin dudarlo. En la gran mayoría de los casos, estas decisiones económicas de último momento están directamente vinculadas a sostener el encuentro social, como organizar un asado o una comida improvisada, pedir delivery para no interrumpir el juego o resolver compras urgentes antes de que comience la transmisión oficial. En menor medida, también aparecen gastos orientados a la compra de merchandising oficial y mejoras de comodidad para el hogar.
Un cambio de tendencia interesante respecto a lo que fue la cita de Qatar 2022, donde un 31 por ciento de los usuarios cambió su televisor o equipo de audio, es que para este mundial de 2026 el 66 por ciento de los argentinos no tiene previsto renovar su pantalla, a menos que aparezca una oferta de financiación en cuotas verdaderamente imbatible.
En este escenario de consumo consciente pero apasionado, las promociones cumplen un rol central para amortiguar el impacto en el bolsillo. El 68 por ciento de los encuestados las considera un factor clave para organizar el gasto sin tener que resignar la experiencia del Mundial. Al momento de buscar beneficios, el descuento directo en el precio final se posiciona como la opción más codiciada, seguida de cerca por las promociones por volumen como el dos por uno o el cuatro por tres en comercios, y los sistemas de reintegro o cashback.
Al respecto, Lucila Castellani, ejecutiva de Excelencia Creativa de Naranja X, señaló que hoy el impulso convive con una mirada mucho más analítica de las finanzas personales. En un contexto donde cada decisión económica se evalúa con cuidado, la especialista destacó que hay momentos específicos en los que las personas eligen de todas formas priorizar los buenos momentos y darse un gusto, buscando alternativas inteligentes que les permitan mantener viva la pasión sin descuidar el presupuesto.
