El deterioro del poder adquisitivo, el aumento del desempleo y la suba de la inflación comenzaron a reflejarse con fuerza en el sistema financiero argentino. Informes económicos y datos bancarios muestran un fuerte crecimiento de la morosidad en créditos y tarjetas durante 2025 y el inicio de 2026. La Rioja aparece entre las provincias afectadas por este fenómeno que golpea a las economías familiares.

El aumento de la morosidad en Argentina se convirtió en uno de los indicadores más visibles del deterioro económico que atraviesan las familias desde la implementación del programa económico del gobierno de Javier Milei.
Un informe de la Semana Económica del Banco Provincia de Buenos Aires, al que tuvo acceso Agencia de Noticias La Rioja, advirtió que la irregularidad bancaria de la cartera de familias “casi se cuadruplicó” en apenas un año, pasando del 2,9% en febrero de 2025 al 11,2% en febrero de 2026. Si se incluye el segmento no bancario, la mora total superó el 14% en igual período.
El estudio sostiene que más de 6 millones de adultos argentinos presentan dificultades para repagar créditos, lo que equivale a una de cada seis personas mayores de 18 años. Para los especialistas, este fenómeno refleja el deterioro general de las condiciones económicas y no situaciones aisladas o individuales.
El mapa de evolución de la morosidad en Argentina también permite observar una fuerte relación entre el crecimiento de las deudas impagas y el deterioro económico registrado en distintas provincias desde la implementación del programa económico del gobierno nacional. Las jurisdicciones donde más aumentó la mora coinciden, en muchos casos, con aquellas que sufrieron una mayor caída del empleo formal y un fuerte retroceso de sectores productivos clave como la industria y la construcción.
Según el informe del Banco Provincia, las provincias donde más empleo registrado se perdió fueron también las que mostraron mayores aumentos de morosidad. Santa Cruz, Tierra del Fuego y Formosa aparecen entre los casos más marcados, reflejando cómo el deterioro del mercado laboral impactó directamente en la capacidad de pago de las familias.
El informe también remarca que durante los últimos dos años los aumentos en las tarifas de gas y electricidad más que duplicaron la evolución del salario mediano. En consecuencia, los hogares debieron destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos a gastos fijos, reduciendo la capacidad de afrontar cuotas, refinanciaciones o consumos financiados.
Otro dato alarmante tiene que ver con el empleo. El documento señala que se perdieron alrededor de 280 mil puestos de trabajo asalariado registrado y más de 110 mil empleos formales en todo el país entre fines de 2023 y comienzos de 2026. Esta situación impactó especialmente en provincias con fuerte presencia industrial y de la construcción.
En el caso de La Rioja, según datos del Instituto Argentina Grande desde noviembre de 2023 hasta enero de 2026, La Rioja perdió 408 empresas y más 4.000 empleos formales, siendo el sector textil, industrial y la construcción los más perjudicados.
A nivel social, el problema afecta con mayor intensidad a los jóvenes. Más del 40% de las personas de entre 18 y 24 años que tomaron créditos presentan atrasos o dificultades de pago. En paralelo, la desocupación juvenil aumentó de manera considerable durante 2025, profundizando aún más la vulnerabilidad económica de ese sector.
Los especialistas concluyen que la recuperación de la capacidad de pago dependerá directamente de una mejora sostenida de los salarios reales y de una recuperación del empleo. De lo contrario, advierten que el endeudamiento y la mora podrían seguir condicionando el consumo y la actividad económica durante los próximos meses.
