El exmédico de cabecera de Diego busca refutar las pericias forenses. En tanto, los especialistas Federico Villarejo, Pablo Rubino y Sebastián Nani testificarán sobre la operación del hematoma subdural previa al traslado a Tigre.
El juicio que investiga las causas de la muerte de Diego Armando Maradona entra en una etapa de definiciones clave. El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales acusados en la causa, se presentará a declarar por séptima vez ante el tribunal con un objetivo claro: refutar de manera directa los informes presentados por los peritos forenses Carlos Mauricio Cassinelli y Federico Corasaniti (responsables de la autopsia) y por el médico Mario Schiter, quien fuera veedor de la necropsia y acompañante del «Diez» durante su histórica estadía en Cuba.
La comparecencia de Luque ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón estaba prevista para este martes, inmediatamente después del testimonio de Jana Maradona. Sin embargo, una estrategia de último momento alteró los planes: el psicólogo Carlos Díaz —otro de los imputados— tomó la palabra primero para responder las preguntas de su defensor, Diego Olmedo.
Esta extensa declaración generó malestar en la querella. El abogado Eduardo Ramírez solicitó formalmente al tribunal que se limitara el testimonio de Díaz para evitar lo que consideró «divagaciones» por parte del acusado. Pese al reclamo, el tribunal rechazó el planteo. Tras un cuarto intermedio, el juez Alberto Gaig argumentó la decisión del cuerpo: «Se mantiene el criterio general de que los imputados pueden declarar libremente. Pero no pueden abrir indirectamente el examen de un testigo o de un perito que ya declaró».
En paralelo a las declaraciones de los imputados, el debate sumará elementos científicos cruciales con los testimonios de tres profesionales de la Clínica Olivos de Vicente López, el centro médico donde Maradona fue intervenido quirúrgicamente tras detectársele un hematoma subdural en la Clínica Ipensa de La Plata.
Fuentes judiciales confirmaron que el jefe de terapia intensiva de dicho sanatorio, Federico Villarejo; el neurocirujano que llevó adelante la intervención, Pablo Rubino; y el jefe de cardiología del nosocomio, Sebastián Nani, aportarán detalles técnicos fundamentales. Sus declaraciones se centrarán en el estado de salud del astro futbolístico durante su última internación clínica, justo antes de que se autorizara su polémico traslado a la casa del barrio cerrado San Andrés, en Tigre, donde finalmente falleció.
Cabe recordar que la causa está caratulada como presunto homicidio simple con dolo eventual. Además de Luque y el psicólogo Carlos Díaz, la lupa judicial se mantiene sobre los otros cinco imputados de la causa: la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna, la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni.
