La Administración de Parques Nacionales (APN) oficializó una actualización en los valores de ingreso a las áreas protegidas del país, una medida que impactará tanto en turistas nacionales como extranjeros y que busca reforzar el financiamiento destinado al mantenimiento, infraestructura y conservación de los espacios naturales.
La modificación alcanza a distintos parques nacionales emblemáticos de la Argentina y comenzará a regir en los próximos días, en medio de un contexto marcado por la reconfiguración de los costos turísticos y el debate sobre el financiamiento de los organismos ambientales.
Entre los espacios alcanzados por la actualización tarifaria se encuentran el Parque Nacional Iguazú, el Parque Nacional Los Glaciares, el Parque Nacional Nahuel Huapi y el Parque Nacional Tierra del Fuego, entre otros destinos turísticos de alta demanda.
Desde el organismo nacional explicaron que los nuevos valores buscan “garantizar la sustentabilidad del sistema de áreas protegidas”, permitiendo sostener tareas de conservación ambiental, mantenimiento de senderos, servicios para visitantes y preservación de la biodiversidad.
La actualización también mantiene categorías diferenciadas según el tipo de visitante. Continuarán existiendo tarifas para residentes nacionales, provinciales y extranjeros, además de bonificaciones para jubilados, personas con discapacidad, menores de edad y visitas educativas.
En paralelo, la medida reabre discusiones sobre el acceso al patrimonio natural y el impacto económico que pueden tener los aumentos sobre el turismo interno, especialmente en un escenario de caída del consumo y retracción del poder adquisitivo. Sectores vinculados al turismo sostienen que los parques nacionales representan uno de los principales atractivos del país y advierten que los incrementos podrían influir en la planificación de viajes familiares durante la temporada invernal.
Sin embargo, gran parte de las áreas protegidas requieren inversiones permanentes para sostener infraestructura, prevenir incendios forestales y preservar ecosistemas sensibles, por lo que consideran necesario garantizar recursos estables para su funcionamiento.
