El gobierno recortó más de $46.000 millones en el Presupuesto 2026 destinado a las Fuerzas Armadas, una medida que impacta directamente en programas de alistamiento operativo del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, y que generó preocupación por posibles efectos en la provisión de alimentos, servicios básicos y funcionamiento interno de las unidades militares.
De acuerdo con las planillas oficiales del Ministerio de Defensa, la mayor reducción nominal recayó sobre la Fuerza Aérea Argentina, cuyo Programa 16 de alistamiento operativo perdió $16.500 millones, destinados principalmente a bienes de uso y equipamiento militar.
En el caso del Ejército Argentino, el ajuste fue de $12.622 millones, con recortes en partidas orientadas a equipamiento de transporte, sistemas de comunicaciones y maquinaria para producción militar. Por su parte, la Armada Argentina sufrió una disminución de $15.220 millones, que incluyó la eliminación de un crédito externo de $10.620 millones destinado al proyecto de incorporación de cuatro helicópteros navales livianos para la Base Naval Puerto Belgrano.
Como contrapartida, el programa de Sanidad Naval recibió un refuerzo de $4.000 millones en recursos propios, destinados a la compra de insumos médicos y farmacéuticos, lo que aparece como uno de los pocos incrementos dentro de la reestructuración.
La reorganización presupuestaria afecta principalmente áreas vinculadas al entrenamiento, mantenimiento y equipamiento de las tres fuerzas, lo que, según advertencias internas, podría repercutir en el funcionamiento cotidiano.
En este sentido, un integrante del Ejército señaló que el ajuste “afectará directamente en la parte operativa de la fuerza, en el funcionamiento de la crítica obra social y hasta en el pago de los servicios básicos en las unidades militares de todo el país: luz, gas, agua, entre otros”, además de la provisión de alimentos para los efectivos, según consignó el diario Clarín.
El recorte en Defensa se enmarca en una reducción más amplia del gasto público impulsada por el Gobierno nacional en el Presupuesto 2026, que supera los $2,4 billones y tiene como eje la continuidad del equilibrio fiscal.
Un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) detalla que el ajuste alcanzó múltiples áreas del Estado. Entre los principales recortes se encuentran $1,47 billones en Obligaciones a Cargo del Tesoro, fuertes reducciones en empresas públicas, y más de $97.000 millones en la Dirección Nacional de Vialidad, donde algunas partidas de mantenimiento de rutas y puentes fueron eliminadas o reducidas casi en su totalidad.
También se registraron bajas en el Ministerio de Salud por $70.467 millones, en programas educativos y de infraestructura escolar, y en transferencias a provincias, que cayeron más de $320.000 millones. A esto se suman recortes en organismos científicos como el CONICET y la CONAE, además de ajustes en el Poder Judicial y el Congreso.
El impacto sobre las Fuerzas Armadas se suma así a una reconfiguración general del gasto estatal, que prioriza la reducción del déficit fiscal, pero abre interrogantes sobre el funcionamiento operativo de distintos sectores estratégicos del Estado.
